Las principales compañías petroleras del mundo están intensificando sus esfuerzos de exploración en un contexto donde las reservas de petróleo y gas están disminuyendo. Tras años de subinversión en la búsqueda de nuevos recursos y un breve intento de transición hacia energías más limpias, gigantes como BP, Shell y TotalEnergies han comenzado a priorizar la exploración para reabastecer sus carteras de producción. En las últimas llamadas de ganancias de 2025 y durante el evento CERAWeek en Houston, los ejecutivos de estas empresas han dejado claro que su enfoque está en la exploración, así como en la creación de valor para los accionistas y el aumento de los retornos para los inversores.

La demanda de petróleo y gas sigue creciendo y se espera que continúe en aumento durante los próximos años, lo que ha llevado a las principales empresas a reconsiderar sus estrategias. Francisco Gea, director ejecutivo de Repsol, destacó la necesidad de pensar en cómo reemplazar la producción actual en los próximos años, un tema que había sido olvidado en años anteriores. Este cambio de enfoque se produce en un momento en que la transición energética no ha reducido la demanda de combustibles fósiles, lo que ha llevado a las empresas a buscar una posición estratégica más sólida para el futuro.