- La pobreza en Argentina se redujo a 8,5 millones, un 28,2% de la población.
- El PIB creció un 4,4% en 2025, marcando la primera expansión bajo Javier Milei.
- El desempleo alcanzó el 7,5%, el nivel más alto desde la pandemia de Covid-19.
- La inflación se moderó a 31,5% en 2025, pero sigue siendo un desafío.
- 1,9 millones de personas están en situación de indigencia, un 6,3% de la población.
Según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), el número de argentinos que viven por debajo de la línea de pobreza se redujo a 8,5 millones en el segundo semestre de 2025, lo que representa un 28,2% de la población. Este descenso se traduce en una disminución de 3,4 puntos porcentuales respecto al primer semestre del mismo año, cuando la pobreza afectaba al 31,6% de la población, equivalente a 14,5 millones de personas. Este cambio en las cifras sugiere una mejora en las condiciones de vida de una parte significativa de la población, aunque la situación sigue siendo crítica.
A pesar de la caída en los niveles de pobreza, el contexto económico de Argentina sigue siendo complejo. El Producto Interno Bruto (PIB) creció un 4,4% en 2025, marcando la primera expansión bajo la administración del presidente Javier Milei, quien asumió en diciembre de 2023. Sin embargo, este crecimiento ha estado concentrado en sectores específicos, mientras que el consumo interno se mantiene débil y el desempleo ha alcanzado su nivel más alto desde la pandemia de Covid-19, con una tasa del 7,5%. Esto indica que la recuperación económica no ha sido equitativa y que muchos argentinos aún enfrentan dificultades.
El Indec también reporta que 1,9 millones de personas se encuentran en situación de indigencia, lo que equivale al 6,3% de la población. Este número ha disminuido levemente desde el primer semestre de 2025, cuando la indigencia afectaba al 6,9% de la población. La indigencia se define como la falta de acceso a una canasta básica de alimentos, lo que resalta la precariedad de la situación de muchas familias argentinas.
Las políticas económicas implementadas por Milei, que incluyen un ajuste fiscal significativo y la eliminación de subsidios a servicios básicos, han contribuido a la reducción de la pobreza, pero también han generado un aumento en los precios y una contracción en el consumo. La inflación, que alcanzó un 211,4% en 2023 y un 117,8% en 2024, se ha moderado a un 31,5% en 2025, aunque aún no es suficiente para estabilizar la economía. Esto ha llevado a que el consumo interno siga siendo débil, afectando la recuperación general del país.
Mirando hacia el futuro, el gobierno de Milei enfrenta el desafío de traducir el crecimiento del PIB en mejoras tangibles para la población. Con elecciones programadas para 2026, será crucial que el gobierno logre generar resultados concretos que fortalezcan su base de apoyo. Los analistas proyectan un crecimiento del PIB del 3,4% para 2026, pero la implementación de reformas y su impacto en el empleo y el consumo serán factores determinantes para la estabilidad económica y social del país en el corto plazo.
Comentarios (0)
Inicia sesion para participar en la conversacion.