En un contexto de creciente tensión económica, intendentes de todo el país han decidido unirse para enfrentar lo que consideran un ataque directo a las finanzas municipales por parte del Gobierno nacional. Esta movilización se produce en respuesta a la reducción de los envíos de coparticipación y a las críticas del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre las tasas municipales. En un cónclave celebrado en Paraná, los jefes comunales rechazaron unánimemente la idea de que el superávit fiscal se logre a costa del desamparo de los ciudadanos, enfatizando que el ajuste fiscal está afectando gravemente la capacidad de los municipios para brindar servicios esenciales a la población.

El intendente de Córdoba, Daniel Passerini, uno de los principales promotores de esta reunión, destacó las consecuencias de la falta de financiamiento, señalando que el Estado central ha abandonado responsabilidades básicas, como la atención a jubilados y la provisión de medicamentos. En su discurso, Passerini subrayó que los municipios están asumiendo el costo de un ajuste que no les corresponde, lo que ha llevado a una crisis en la atención de servicios públicos. Este descontento se ha manifestado en un documento emitido por el Consejo Federal de Intendentes (COFEIN), donde se describe una situación de asfixia financiera crítica en los municipios argentinos.