El clima financiero ha mejorado notablemente para los activos argentinos, con un aumento significativo en las acciones que cotizan en Nueva York. En un contexto donde los principales índices de Wall Street están en alza, las acciones argentinas han experimentado un rebote de casi 12%, lideradas por el sector bancario. El ADR del Grupo Supervielle ha subido un 11,8%, seguido por BBVA con un 11,5% y Banco Macro, que ha repuntado un 10,7%. El ADR del Banco Galicia también ha mostrado un rendimiento positivo, con un incremento del 8%. Esta recuperación se produce al final de un mes que había sido negativo para los mercados, donde el Nasdaq ha subido un 3,3%, el S&P 500 un 2,8% y el Dow Jones un 2,3%.

Detrás de este optimismo en el mercado se encuentra la expectativa de que Estados Unidos e Irán inicien negociaciones que podrían acelerar el fin de la guerra en Medio Oriente. Este cambio en el sentimiento ha permitido que los activos argentinos, que habían estado rezagados en comparación con otros mercados emergentes de la región, comiencen a alinearse más con sus fundamentos. Según analistas de Delphos, la bolsa argentina había sido considerada un mercado standalone, lo que limitó su acceso a flujos de inversión que favorecieron a otros países de Latinoamérica. Sin embargo, en las últimas semanas, este rezago ha comenzado a cerrarse, impulsado por una reacción más alineada a los fundamentos de los activos vinculados a Vaca Muerta, como es el caso de YPF.