En marzo, el Merval, principal índice de acciones de empresas líderes en Buenos Aires, cerró con un incremento del 13%, destacándose el fuerte desempeño de las acciones energéticas, especialmente YPF, que subió un 33% en el mes. Este aumento se produjo en un contexto de tensiones globales, impulsadas por la guerra en Medio Oriente y el consecuente aumento del precio del petróleo, que superó los 100 dólares por barril. A pesar de la volatilidad, el Merval logró acumular una caída del 2% en lo que va de 2026, reflejando un panorama mixto para los inversores argentinos.

El conflicto en Medio Oriente ha tenido un impacto significativo en los mercados globales, generando una revisión al alza de las expectativas de inflación y ajustes en las políticas monetarias de los principales bancos centrales. En este contexto, las acciones de YPF se beneficiaron no solo del aumento del petróleo, sino también de un fallo judicial favorable en Estados Unidos que eliminó una sanción que exigía al Estado argentino el pago de 16.000 millones de dólares por la expropiación de la firma. Otras acciones que también mostraron un buen rendimiento fueron Banco de Valores (VALO) y Comercial del Plata (COME), con aumentos del 29% y 25%, respectivamente.

En el ámbito de los bonos, la situación fue más complicada. Los bonos emitidos en dólares sufrieron caídas significativas, como el AL41D, que descendió un 4%. Sin embargo, los bonos en pesos mostraron un comportamiento positivo, con aumentos de hasta el 9%, destacando el Boncer con vencimiento en 2028 (TX28). El Tesoro argentino logró financiarse con 681 millones de dólares en marzo, emitiendo bonos a 2027 y 2028, lo que sugiere una cierta estabilidad en el mercado local a pesar de las tensiones externas.

Para los inversores, el panorama en abril se presenta con incertidumbres, dado que el conflicto en Medio Oriente continúa sin una solución clara. Los analistas sugieren que el ritmo del mercado estará atado a la evolución de este conflicto, lo que podría seguir generando presiones sobre el precio del petróleo y, por ende, sobre el mercado estadounidense. En este sentido, se recomienda continuar apostando por el sector energético, aunque con cautela, tomando ganancias si se concreta un alto el fuego. La resiliencia de Argentina dependerá de su capacidad para mantener una mejora macroeconómica y manejar shocks externos.

A medida que se avanza en abril, es crucial observar la evolución de las negociaciones de paz en Medio Oriente y su impacto en los mercados. El índice de volatilidad del S&P 500 (VIX) se mantiene en niveles elevados, lo que indica que el mercado seguirá reaccionando a noticias y rumores. Los analistas sugieren que, a pesar de la incertidumbre, hay oportunidades en acciones energéticas y bonos ajustados por inflación, especialmente en un contexto donde el tipo de cambio se mantiene relativamente estable y se espera que el riesgo país encuentre margen para estabilizarse.