El bitcoin comienza la semana bajo una presión significativa, con la posibilidad de cerrar marzo con seis meses consecutivos de pérdidas, algo que no se veía desde 2018. Este descenso se debe a una combinación de factores, incluyendo el entorno macroeconómico global, una disminución en la demanda y cambios en el comportamiento de los grandes inversores, lo que mantiene al mercado en un estado de incertidumbre. Actualmente, el bitcoin opera por debajo de niveles críticos, con resistencias en torno a los 68 mil y 70 mil dólares, lo que indica dificultades para sostener movimientos de alza.

La situación actual del bitcoin refleja un debilitamiento en el corto plazo, ya que la pérdida de estas bandas de precios refuerza la percepción de que el activo no puede mantener una tendencia alcista. A medida que el precio no logre consolidarse por encima de estos niveles, la presión sobre el activo se mantendrá, aumentando la probabilidad de que se produzcan nuevos test de soportes más bajos. Este escenario se ve agravado por un contexto macroeconómico que sigue siendo volátil, con tensiones geopolíticas y dudas sobre la política monetaria de Estados Unidos que afectan a los activos de riesgo en general.