El gobierno de Estados Unidos ha decidido extender hasta el 1 de mayo de 2026 el plazo para que posibles compradores negocien la adquisición de los activos internacionales de Lukoil, la segunda mayor productora de petróleo de Rusia. Esta medida se enmarca dentro de las sanciones impuestas a la compañía en octubre de 2022, con el objetivo de presionar a Rusia para que busque una solución pacífica al conflicto en Ucrania. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de EE.UU. ha autorizado, mediante una nueva licencia general, que se continúen las negociaciones, siempre que estas sean aprobadas por la OFAC en autorizaciones separadas.

A principios de este año, Lukoil anunció que había llegado a un acuerdo preliminar para vender la mayor parte de sus activos internacionales al gigante de capital privado Carlyle. Sin embargo, este acuerdo no es exclusivo y está sujeto a condiciones, como la obtención de las aprobaciones regulatorias necesarias, incluyendo el permiso de la OFAC para que la transacción con Carlyle se concrete. Además, Lukoil ha estado en conversaciones con otros compradores potenciales, lo que sugiere que el interés por sus activos sigue siendo alto a pesar de las sanciones.