La curva de juros futuros en Brasil ha mostrado un retroceso generalizado, con las tasas de Depósito Interfinanceiro (DI) para enero de 2027 cerrando en 14,285%, una disminución respecto al 14,395% del ajuste anterior. Este movimiento se produce en un contexto donde los títulos del Tesoro estadounidense también han visto caer sus rendimientos, lo que ha influido en la percepción de riesgo de los inversores. Por otro lado, la tasa de DI para enero de 2029 terminó en 14,025%, comparado con el 14,130% del cierre anterior, mientras que el DI para enero de 2036 cerró a 14,095%, una leve baja de 0,5 puntos base respecto al cierre del viernes pasado.

En Estados Unidos, el yield del Treasury a dos años, que es más sensible a las decisiones de política monetaria, cerró en 3,838%, bajando desde 3,916%. Sin embargo, el rendimiento del Treasury a diez años, que sirve como referencia global para decisiones de inversión, subió a 4,350%, desde 4,440%. Este comportamiento en los bonos estadounidenses refleja la incertidumbre que rodea a la economía global, especialmente en relación con el conflicto en el Medio Oriente, que ha llevado a un aumento en los precios del petróleo y, por ende, a presiones inflacionarias en Brasil.

El presidente del Banco Central de Brasil, Gabriel Galípolo, ha indicado que la autoridad monetaria optó por un recorte menor en la tasa de interés, bajando la Selic de 15% a 14,75% anual, para “ganar más tiempo” en la calibración de la política monetaria. Este enfoque más conservador busca mitigar los efectos de la guerra en la inflación brasileña, que se ha visto afectada por el aumento del costo del petróleo. En el mercado, las opciones de Copom reflejan un 37,50% de probabilidad de un recorte adicional de 25 puntos base en la próxima reunión, mientras que un recorte de 50 puntos base tiene una probabilidad del 19,50%.

La situación en el Medio Oriente, que ha entrado en su 31º día de conflicto, está generando expectativas de escalada en las tensiones. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reafirmado su postura de atacar la infraestructura energética de Irán si no se llega a un acuerdo pronto. Esta situación podría tener implicancias directas en los precios del petróleo, lo que a su vez podría influir en la inflación en Brasil y en la política monetaria del Banco Central. Los inversores deben estar atentos a cómo se desarrollan estos eventos, ya que podrían impactar en la dirección de las tasas de interés en el país.

A medida que el conflicto se intensifica, es probable que los mercados sigan reaccionando a las noticias relacionadas con el mismo. La próxima reunión del Copom será clave para evaluar la dirección de la política monetaria en Brasil, y los inversores deben estar preparados para posibles cambios en las expectativas de tasas de interés. Además, la evolución de los precios del petróleo y su impacto en la inflación local será un factor crítico a monitorear en las próximas semanas. Las decisiones de política monetaria en Brasil no solo afectan a los inversores locales, sino que también tienen repercusiones en el contexto regional, especialmente en un entorno donde la economía argentina sigue siendo vulnerable a factores externos.