Las tensiones geopolíticas en el Medio Oriente y el aumento en los precios de la energía han dominado la atención de los inversores en las últimas semanas. Sin embargo, un análisis del ING destaca que los intereses reales en Europa y Estados Unidos están emergiendo como un factor crucial en la dinámica del tipo de cambio. Desde el inicio del conflicto, el euro ha perdido un 3% frente al dólar, cerrando el 30 de marzo a 1,14 USD. Esta caída se produce en un contexto donde los diferenciales de tasas de interés entre ambas regiones están comenzando a jugar un papel más significativo en la valoración de las monedas.

Chris Turner, jefe de estrategia global de mercados del ING, señala que la postura de los Bancos Centrales frente a un nuevo choque inflacionario será más relevante que nunca para la formación de precios en el mercado cambiario. Actualmente, la tasa de depósitos en la zona euro se sitúa en un 2% anual, mientras que en Estados Unidos oscila entre 3,50% y 3,75% anual. Aunque los diferenciales de tasas nominales han favorecido al euro en este mes, cuando se ajustan por las expectativas de inflación, los intereses reales continúan favoreciendo al dólar, lo que complica la situación del euro.