La Comisión para el Mercado Financiero (CMF) de Chile ha actualizado su lista de bancos considerados de importancia sistémica, manteniendo a las mismas entidades que fueron clasificadas el año anterior. Esto incluye a instituciones clave como Banco de Chile, Banco de Crédito e Inversiones, Banco del Estado de Chile, Banco Itaú Chile, Banco Santander-Chile y Scotiabank Chile. La CMF también ha decidido aumentar el cargo de capital básico para el Banco del Estado de Chile, elevándolo de 1,25% a 1,5% sobre los activos ponderados por riesgo, lo que refleja un aumento en el riesgo sistémico de esta entidad desde 2023.

La metodología utilizada por la CMF para determinar la importancia sistémica de los bancos se basa en cuatro factores: el tamaño de la entidad, su interconexión con otras instituciones, la dificultad de su sustitución en la prestación de servicios financieros y la complejidad de su modelo de negocio. Este enfoque busca mitigar el riesgo de que la insolvencia de un banco pueda afectar gravemente al sistema financiero en su conjunto. La decisión de mantener la clasificación de los bancos sistémicos y ajustar los requisitos de capital se alinea con las regulaciones establecidas en la Ley General de Bancos (LGB).

Históricamente, la identificación de bancos sistémicos ha sido un proceso crucial para la estabilidad del sistema financiero chileno. Desde 2018, se han implementado requisitos adicionales de capital para estas entidades, que deben cumplirse gradualmente hasta diciembre de 2026. Este enfoque busca asegurar que los bancos más grandes y conectados tengan un colchón de capital suficiente para absorber pérdidas y mantener la confianza en el sistema financiero.

Para los inversores, el aumento del cargo de capital para BancoEstado podría implicar un ajuste en la rentabilidad esperada de las acciones de este banco, así como en su capacidad para otorgar créditos. Un mayor requerimiento de capital puede limitar la capacidad de expansión de la entidad, lo que podría afectar su competitividad en el mercado. Además, la estabilidad de los bancos sistémicos es crucial para el sistema financiero en general, lo que significa que cualquier cambio en su salud financiera puede tener repercusiones en el mercado de bonos y en las tasas de interés en el país.

A futuro, será importante observar cómo BancoEstado y otras entidades clasificadas como sistémicas manejan estos nuevos requisitos de capital. La CMF ha indicado que los bancos deben cumplir con estos requisitos adicionales de capital en un plazo que se extiende hasta 2026, lo que sugiere que los inversores deben estar atentos a la evolución de la regulación y a la salud financiera de estas instituciones. Además, el contexto macroeconómico de Chile y su relación con la economía regional, especialmente con Brasil, también influirán en el desempeño de estos bancos y en la percepción de riesgo por parte de los inversores.