El Banco de México (Banxico) decidió reducir su tasa de referencia en 25 puntos base, llevándola a 6.75%. Esta decisión ha generado un amplio debate entre economistas y analistas, quienes critican la medida en un contexto donde la inflación general se sitúa en 4.63%, muy por encima del objetivo del 3%. Este recorte se produce a pesar de que la inflación subyacente se encuentra casi un 50% por encima de dicho objetivo, lo que ha llevado a cuestionar la efectividad de la política monetaria del país.

La situación económica de México es compleja. Según un artículo de The Economist, la economía mexicana enfrenta serios desafíos, como el aumento de la economía informal, la caída en la productividad y la contrarreforma del sector energético. Estos factores han contribuido a una falta de inversión y a un estancamiento crónico. A pesar de ser el socio comercial más importante de Estados Unidos, la economía mexicana no ha logrado despegar, lo que plantea interrogantes sobre la dirección de su política económica.