- India proyecta un crecimiento del 7.0% al 7.4% para el año fiscal que termina en marzo de 2027, pero enfrenta riesgos significativos por la guerra en Irán.
- El conflicto ha interrumpido el movimiento de mercancías a través del estrecho de Ormuz, aumentando los costos de energía y flete.
- El déficit comercial de India se espera que aumente, lo que llevará a una ampliación del déficit de cuenta corriente.
- La inflación de costos en el sector privado indio ha alcanzado niveles cercanos a un máximo de cuatro años, afectando la actividad económica.
- La dependencia de India del estrecho de Ormuz para el 50% de su petróleo crudo complica la situación energética del país.
- Se espera que el Banco de la Reserva de India adopte un enfoque cauteloso en su política monetaria debido a la crisis en el Medio Oriente.
India ha alertado sobre un posible descenso en su proyección de crecimiento para el año fiscal que finaliza en marzo de 2027, que se sitúa entre el 7.0% y el 7.4%. Este pronóstico enfrenta 'considerables riesgos a la baja' debido al aumento de los costos energéticos y las interrupciones en la cadena de suministro provocadas por el conflicto en Irán. La guerra, que comenzó el 28 de febrero tras ataques de EE.UU. e Israel, ha afectado el movimiento de mercancías a través del estrecho de Ormuz, una vía crítica que transporta el 20% del petróleo global, lo que ha incrementado los costos de energía y flete, además de tensar las cadenas de suministro.
El asesor económico jefe de India, V. Anantha Nageswaran, advirtió que el déficit comercial aumentará significativamente en el próximo año fiscal y que esto llevará a una ampliación del déficit de cuenta corriente. Para manejar esta situación, se requerirá una distribución de la carga entre el gobierno, a través de la absorción fiscal, y los hogares y empresas. Sin embargo, el traspaso de los precios de importación más altos a los consumidores también moderará el crecimiento de la demanda, lo que podría complicar aún más la situación económica del país.
Hasta ahora, el gobierno indio ha mostrado poca disposición a trasladar los crecientes costos energéticos a los consumidores. Recientemente, se redujeron los impuestos sobre el combustible en 10 rupias (aproximadamente $0.11) por litro para evitar que los precios en las estaciones de servicio aumenten a medida que la guerra en Irán interrumpe los suministros energéticos globales. Además, se incrementaron los impuestos sobre las exportaciones de diésel y combustible para aviones, con el objetivo de garantizar la disponibilidad adecuada de estos productos para el consumo interno. Esta decisión, aunque busca proteger a los consumidores, podría afectar las recaudaciones fiscales del país, según el Ministro de Petróleo y Gas Natural de India.
La dependencia de India del estrecho de Ormuz es notable, ya que aproximadamente el 50% de sus necesidades de petróleo crudo provienen de esta ruta. A pesar de que existen suministros alternativos de crudo y gas natural licuado (GNL), estos suelen llegar con retrasos y a costos más altos. El informe del Ministerio de Finanzas también señala que el gas licuado de petróleo (GLP), esencial para la cocina tanto en hogares como en establecimientos comerciales, es difícil de reemplazar, ya que casi todo proviene de regiones en conflicto y los rendimientos de las refinerías nacionales son muy bajos.
La situación actual ha llevado a una desaceleración en la actividad del sector privado indio, que en marzo alcanzó su nivel más bajo desde octubre de 2022, afectada por una demanda interna débil. Según el índice de gerentes de compras (PMI) de HSBC, las empresas encuestadas mencionaron que el conflicto en Medio Oriente, las condiciones de mercado inestables y las presiones inflacionarias han 'diluido el crecimiento'. La inflación de costos se encuentra cerca de un máximo de cuatro años, lo que añade más presión sobre la economía.
A medida que se acerca la reunión del Banco de la Reserva de India (RBI) para anunciar su política monetaria el 8 de abril, se espera que la institución adopte un enfoque más cauteloso frente a la inflación, considerando el impacto de la crisis en el Medio Oriente. La reciente subida del costo de la cesta de crudo de India, que ha pasado de menos de $80 a aproximadamente $140, sin duda tendrá un efecto en el déficit de cuenta corriente del país. Esta situación es perjudicial para la narrativa de crecimiento de India, que ya enfrenta una fuga de inversores extranjeros, lo que podría complicar aún más la recuperación económica del país en el corto y mediano plazo.
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