La última encuesta Pulso Ciudadano Activa Research, realizada entre el 26 y 27 de marzo de 2026, revela una caída drástica en la aprobación del presidente chileno José Antonio Kast. Su índice de aprobación se desplomó del 47,5% al 34,7%, lo que representa una caída de 12,8 puntos porcentuales en solo dos semanas. Esta disminución en la popularidad coincide con un aumento significativo en los precios de los combustibles, que ha generado un descontento generalizado entre la población. La desaprobación de su gestión también se disparó, pasando del 26,3% al 48,7%, lo que indica un cambio en la percepción pública hacia su gobierno.

El contexto de esta caída en la aprobación se enmarca en una semana marcada por el aumento de los precios de la gasolina y el diésel, que se incrementaron en $370 y $580 por litro, respectivamente, a partir del 26 de marzo. Además, la decisión del gobierno de no activar el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO) ha sido un punto de controversia, ya que el 57,2% de los encuestados se mostró en desacuerdo con esta medida. La situación se agrava con la percepción económica negativa que se ha instalado en el país, lo que ha llevado a un aumento en la desaprobación del gabinete ministerial, que se sitúa en un 29,0% con un 53,6% de desaprobación.

Históricamente, este nivel de aprobación es similar al que experimentó el expresidente Gabriel Boric en el mismo período de su mandato, cuando alcanzó un 34,0% de aprobación. Esto sugiere que la administración de Kast podría estar enfrentando desafíos similares a los de su predecesor, lo que podría tener implicaciones en su capacidad para implementar políticas económicas y sociales efectivas. La percepción negativa hacia el manejo de la economía podría influir en futuras decisiones políticas y en la estabilidad del gobierno.

Para los inversores, la caída en la aprobación del presidente Kast podría generar incertidumbre en el mercado chileno. Un gobierno con baja aprobación puede tener dificultades para implementar reformas necesarias en áreas como la economía y la política fiscal, lo que podría afectar el clima de inversión en el país. Además, el aumento en los precios de los combustibles podría tener un efecto en cadena en otros sectores, como el transporte y la logística, lo que podría impactar en los costos operativos de las empresas.

A futuro, será crucial monitorear cómo el gobierno de Kast responde a esta crisis de aprobación y si implementa medidas para estabilizar los precios de los combustibles. La próxima evaluación de su gestión y la respuesta a las demandas ciudadanas serán determinantes para su futuro político y para la percepción del mercado. La situación económica en Chile, especialmente en relación con la inflación y el costo de vida, será un factor clave a seguir en los próximos meses, especialmente con las elecciones que se avecinan y el impacto que estas decisiones podrían tener en la economía regional, incluyendo a Argentina, que también enfrenta desafíos similares en su contexto económico.