El inicio de 2026 ha traído consigo una vez más la pregunta recurrente sobre el futuro del bitcoin: ¿estamos ante el fin de esta criptomoneda? A lo largo de su historia, el bitcoin ha sido declarado muerto en 471 ocasiones desde 2010, y cada nuevo 'invierno cripto' reaviva el escepticismo. Sin embargo, a pesar de la caída del 40% que sufrió en los últimos cinco meses, el bitcoin ha mostrado una notable resistencia, superando el rendimiento de activos tradicionales en un contexto de conflicto geopolítico y volatilidad en los precios del petróleo.

Desde el inicio de la guerra en Irán, el bitcoin ha registrado un aumento del 12%, mientras que otros activos han caído un 5%. Este desempeño sugiere que el mercado de criptomonedas está absorbiendo los choques macroeconómicos en lugar de entrar en un ciclo de desalavancaje. Durante la semana del 13 de marzo, los flujos netos hacia los ETFs de bitcoin en EE. UU. alcanzaron los 763 millones de dólares, lo que indica un renovado interés institucional en el activo digital. Este aumento en la participación de inversores institucionales, que ahora poseen el 29,4% de los ETFs de bitcoin, refleja un cambio significativo en la percepción del riesgo y la adopción de estrategias de inversión más estructuradas.