Marzo de 2026 trae consigo una serie de aumentos en servicios esenciales que afectarán directamente a los consumidores argentinos. Entre los sectores que verán incrementos se encuentran el transporte público, las prepagas y los alquileres, lo que genera preocupación en un contexto inflacionario que se espera continúe en ascenso. Las consultoras anticipan que la inflación de febrero podría situarse entre el 2,5% y el 3%, similar a la del primer mes del año, lo que agrava la situación económica de los hogares.

En el ámbito del transporte, se confirmaron aumentos significativos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). A partir del 16 de marzo, las líneas nacionales de transporte público sufrirán un incremento del 7,7%, sumándose a un aumento previo del 31% aplicado en febrero. Este tipo de ajustes no solo afecta a los usuarios del transporte, sino que también repercute en el costo de vida general, dado que el transporte es un gasto esencial para muchos argentinos.

Los alquileres también están en la mira, con incrementos que varían según el tipo de contrato. Aquellos contratos que aún se rigen por la derogada Ley de Alquileres verán un aumento del 33,89%, mientras que los contratos firmados en marzo de 2023 sufrirán un ajuste del 149,34%. Este panorama complica aún más la situación habitacional en un país donde la oferta de vivienda es limitada y los precios ya son elevados.

Por otro lado, las empresas de medicina prepaga han anunciado aumentos de cuotas que oscilarán entre el 2,9% y el 3,2%, alineándose con la inflación de enero. Estos incrementos también se aplicarán a los copagos, lo que podría llevar a los afiliados a reconsiderar sus opciones de cobertura médica. En este contexto, los usuarios deben estar atentos a las plataformas digitales habilitadas para comparar tarifas y servicios, lo que podría ayudar a mitigar el impacto de estos aumentos en sus presupuestos familiares.