- El precio de la nafta aumentó un 19% en marzo, impactando en la inflación.
- Las proyecciones de inflación para marzo oscilan entre 2,8% y 3,2%, con un consenso hacia el 3%.
- La educación, transporte y comunicaciones son los rubros que más impulsan la inflación este mes.
- El aumento del 10% en la nafta podría sumar 0,6 puntos porcentuales al IPC.
- El impacto de la guerra en Medio Oriente ha elevado los precios internacionales de los combustibles, afectando la inflación local.
- Las proyecciones de inflación han sido revisadas al alza debido a la aceleración en los precios de alimentos y costos logísticos.
El mes de marzo se presenta como un nuevo desafío para el Gobierno argentino en su lucha contra la inflación, que se estima podría ubicarse entre el 2,8% y el 3,2%. Este incremento en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ve impulsado no solo por la estacionalidad habitual de ciertos rubros, sino también por el impacto de la guerra en Medio Oriente, que ha elevado los precios internacionales de los combustibles. En particular, el precio de la nafta ha experimentado un aumento del 19% en las primeras tres semanas de marzo, lo que representa un factor significativo en la presión inflacionaria actual.
Las proyecciones de inflación para marzo son variadas, pero muchos economistas coinciden en que el IPC podría comenzar con un “3”. Por ejemplo, Sebastián Menescaldi de EcoGo estima que la inflación se acercará al 3%, destacando que, a diferencia de meses anteriores, los alimentos no son el principal motor de los aumentos. En cambio, otros rubros como educación, transporte y comunicaciones, así como indumentaria, están impulsando el índice al alza. La educación, en particular, suele concentrar cerca del 70% del aumento anual en marzo, lo que la convierte en un factor determinante para este mes.
El impacto del encarecimiento de la nafta es notable. Menescaldi estima que un aumento del 10% en el precio de la nafta podría sumar alrededor de 0,6 puntos porcentuales al IPC, dado que el combustible tiene una ponderación del 3,8% en el índice. Esto significa que cada incremento del 10% en el precio de la nafta implica un aumento directo de aproximadamente 0,38 puntos porcentuales, además de los efectos indirectos que se pueden generar en otros costos. Aldo Abram, de la Fundación Libertad y Progreso, también ha notado un salto en la inflación a finales de febrero y principios de marzo, atribuyéndolo principalmente al encarecimiento del combustible.
Las proyecciones de inflación son diversas, con algunas consultoras como LCG estimando un IPC de entre 2,8% y 2,9%. Melisa Sala, economista de LCG, señala que el impacto de la guerra en Medio Oriente, especialmente a través del aumento de los combustibles, es un factor clave que mantiene la inflación elevada. Por otro lado, Mateo Borenstein de Empiria prevé una inflación cercana al 3,2%, destacando que marzo es un mes con mayor presión inflacionaria debido a factores estacionales, como el aumento en las cuotas escolares.
En términos de perspectivas futuras, el aumento de los combustibles y su efecto en los costos logísticos podrían seguir afectando a la inflación en los próximos meses. La economista Elisabet Bacigalupo de Abeceb ha revisado sus proyecciones al alza, estimando que la inflación de marzo se ubicará entre 3,1% y 3,2%, debido a la aceleración en los precios de alimentos y el shock petrolero. Además, se anticipa que los costos logísticos, que suelen trasladarse con rezago, también impactarán en el resto de los precios, lo que sugiere que el proceso de desinflación en Argentina podría ser más lento de lo esperado.
En resumen, la inflación en Argentina enfrenta un nuevo reto en marzo, con proyecciones que apuntan a un incremento significativo en el IPC, impulsado por factores estacionales y el impacto de la guerra en Medio Oriente. Los inversores y analistas deberán estar atentos a cómo estos elementos influyen en la economía local y en las decisiones del Gobierno en su intento por controlar la inflación.
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