El mercado accionario estadounidense enfrenta un panorama complicado en 2026, con el S&P 500 cayendo más de un 7% en lo que va del año. La situación se ha deteriorado considerablemente en comparación con el optimismo que predominaba a finales de enero, cuando el índice alcanzó un máximo histórico. La volatilidad actual se ve reflejada en el Nasdaq, que se encuentra en territorio de corrección, y en el VIX, conocido como el 'índice del miedo', que ha superado la marca de 30, su nivel más alto en un año. Esta tendencia sugiere que los inversores están cada vez más nerviosos ante la posibilidad de un entorno económico menos favorable.

Los rendimientos de los bonos han aumentado significativamente, lo que ha llevado a los inversores a reconsiderar sus estrategias. En este contexto, el oro ha caído $500 desde su máximo alcanzado en enero, mientras que Bitcoin se mantiene cerca de los $65,000. La combinación de un mercado de valores en declive y un aumento en los rendimientos de los bonos indica que los inversores están buscando refugio en activos más seguros. Además, las acciones internacionales están nuevamente bajo rendimiento en comparación con las estadounidenses, lo que resalta la aversión al riesgo que se está apoderando de los mercados.