El sector agroindustrial argentino ha comenzado el año 2026 con un desempeño sobresaliente, alcanzando exportaciones récord de 29 millones de toneladas de granos y derivados en el primer trimestre. Esta cifra representa un incremento de cinco millones de toneladas en comparación con el mismo período del año anterior, lo que refleja un crecimiento significativo en la actividad comercial del agro. La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) ha destacado que el ritmo de comercialización también ha sido robusto, con compras que superan las 52 millones de toneladas, un 46% más que en el primer trimestre de 2025.

Este notable desempeño se apoya en una campaña productiva que se proyecta como excepcional, con estimaciones que indican que la producción total podría alcanzar los 160 millones de toneladas, un nivel sin precedentes para el campo argentino. La BCR ha señalado que la competitividad del maíz y el trigo en el mercado global ha sido un factor clave en este crecimiento, facilitando la absorción externa de cereales y oleaginosas. En particular, las exportaciones de trigo han alcanzado 8,8 millones de toneladas en el primer trimestre, y el total de la campaña comercial desde diciembre asciende a 11,7 millones de toneladas, el doble que en los últimos cinco años.

Además, el sector de la cebada ha tenido un desempeño notable, con embarques que alcanzan los 2,5 millones de toneladas en el año, un 40% por encima del promedio del último quinquenio. El maíz, aunque su campaña comenzó en marzo, ya muestra un ritmo elevado, con proyecciones que sugieren que las exportaciones podrían alcanzar los 5 millones de toneladas en marzo, consolidando así un récord para este mes. Por su parte, el sorgo también ha tenido un buen desempeño, con embarques que alcanzan las 207.000 toneladas, un 30% más que el año pasado.

Las oleaginosas han mostrado un comportamiento mixto, con el complejo girasolero rompiendo récords de exportación, impulsado tanto por los aceites como por un aumento inusual en los embarques de semilla. En total, la absorción externa del girasol ha superado los 2 millones de toneladas en el primer trimestre, lo que representa 3,7 veces el promedio de la última década. Sin embargo, la soja ha tenido un desempeño más moderado, con exportaciones de 7,3 millones de toneladas en el primer trimestre, un 2% por debajo del promedio de los últimos cinco años.

El fuerte ritmo de exportaciones ha tenido un impacto positivo en la logística del sector, con más de 21 millones de toneladas de granos entregadas en puertos y plantas, un 22% más que en el mismo período del año anterior. Este aumento en la actividad comercial interna también se refleja en las compras de granos en el mercado físico, que superan las 52 millones de toneladas, un incremento del 46% respecto al año pasado y un 30% por encima del promedio de la última década. De cara al futuro, la BCR ha subrayado la importancia del rol de Paraguay en el sostenimiento de la actividad industrial, con importaciones de soja desde ese país que se estiman en 1,4 millones de toneladas para el primer trimestre, superando las 1,3 millones de toneladas del año anterior.

En resumen, el comienzo de 2026 ha sido excepcional para el agro argentino, con exportaciones récord y un panorama productivo optimista. Este desempeño no solo beneficia al sector agroindustrial, sino que también tiene implicaciones para la economía en general, dado que el agro es un pilar fundamental de las exportaciones argentinas y un motor de crecimiento económico.