Al cierre de 2025, los depósitos y dólares billete en manos de argentinos, tanto dentro como fuera del sistema bancario, alcanzaron un total de US$ 263.798 millones. Este monto representa un incremento de US$ 2.750 millones en el último trimestre del año, reflejando una tendencia de crecimiento sostenido en la acumulación de divisas por parte de los ciudadanos. Este fenómeno se ha intensificado en la última década, donde la cifra ha crecido en más de US$ 110.000 millones desde 2015, cuando se registraban US$ 153.309 millones.

El contexto económico argentino, caracterizado por una alta inflación, devaluación del peso y un entorno de incertidumbre política, ha llevado a muchos argentinos a buscar refugio en el dólar. En particular, el stock de deuda externa bruta total, que incluye títulos de deuda a valor de mercado, se estimó en US$ 304.862 millones al 31 de diciembre de 2025, lo que representa un aumento de US$ 5.677 millones respecto al tercer trimestre de 2025. Este aumento en la deuda externa contrasta con el déficit de la cuenta corriente de la balanza de pagos, que se estimó en US$ 7.582 millones, revirtiendo el saldo positivo de US$ 5.701 millones registrado en 2024.

La acumulación de activos externos por parte de los argentinos también ha crecido significativamente. Según datos del INDEC, el total de activos externos propiedad de residentes argentinos alcanzó los US$ 494.690 millones, de los cuales US$ 263.798 millones corresponden a moneda y depósitos. Este crecimiento en la tenencia de dólares y otras inversiones financieras, como participaciones en fondos de inversión y títulos de deuda, refleja una búsqueda activa de protección contra la volatilidad del peso y la inflación.

La gestión del nuevo gobierno, encabezado por Javier Milei, ha influido en el comportamiento de los inversores. Tras una devaluación inicial, el peso ha mostrado signos de apreciación, lo que ha encarecido los bienes y servicios en dólares. Esto ha llevado a un aumento en las inversiones en fondos de inversión y títulos de deuda en moneda extranjera, con un crecimiento notable en el último año. Sin embargo, la falta de dólares en el Banco Central contrasta con el aumento de divisas en manos privadas, que se encuentran en billetes bajo el colchón, en propiedades o en inversiones financieras en el exterior.

De cara al futuro, es crucial observar cómo el gobierno implementará su ley de inocencia fiscal, que busca atraer esos dólares que actualmente están fuera del sistema. La efectividad de estas medidas podría influir en la disponibilidad de divisas en el mercado local y en la capacidad del gobierno para manejar la deuda externa. Además, la evolución de la inflación y las políticas económicas del gobierno serán factores determinantes en la confianza de los inversores y en la dinámica del mercado cambiario en los próximos meses.