En la segunda semana del gobierno del Presidente José Antonio Kast, se desató una crisis comunicacional tras la decisión del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, de desmarcarse del relato oficial sobre el aumento de precios del Mecanismo de Estabilización de los Precios del Combustible (Mepco). Quiroz utilizó el término 'Estado en quiebra' en redes sociales, lo que generó un fuerte rechazo tanto en la oposición como dentro del propio gobierno. Este episodio no solo reveló una falta de coordinación interna, sino que también puso en evidencia la fragilidad de la comunicación gubernamental en un contexto donde la gestión de la imagen es crucial para la aceptación de medidas impopulares.

El uso del término 'Estado en quiebra' se convirtió en un punto de controversia que rápidamente escaló a un problema político. La Contraloría General de la República solicitó antecedentes sobre el uso de cuentas oficiales para difundir este concepto, lo que obligó al equipo de comunicaciones a revaluar su estrategia. Cristián Valenzuela, jefe de comunicaciones, asumió la responsabilidad del error y decidió disminuir las publicaciones relacionadas con el tema, intentando contener la polémica y evitar un mayor daño a la imagen del gobierno.