Las bolsas globales cerraron en rojo este viernes, reflejando la preocupación de los inversores ante el aumento de los precios del petróleo y la prolongación del conflicto en Medio Oriente. En México, el índice S&P/BMV IPC descendió un 0.56%, cerrando en 66,685.76 puntos, lo que representa una caída acumulada del 6.61% en el último mes. Este descenso se produce en un contexto de creciente aversión al riesgo, donde los inversores están cada vez más cautelosos ante la posibilidad de un escalamiento del conflicto durante el fin de semana.

En Estados Unidos, los índices también sufrieron pérdidas significativas: el Dow Jones Industrial Average cayó un 1.72%, el S&P 500 retrocedió un 1.67%, y el Nasdaq Composite lideró las caídas con una baja del 2.15%. Este comportamiento se alinea con la tendencia observada en otros mercados emergentes, donde la incertidumbre geopolítica ha llevado a una mayor volatilidad. La analista Kathleen Brooks de XTB destacó que la confianza en la capacidad del presidente Donald Trump para resolver la situación en Irán está disminuyendo, lo que ha contribuido a la desconfianza en los mercados.

El peso mexicano cerró en 18.12 unidades por dólar, con una depreciación del 0.99%. Esta caída se suma a una depreciación acumulada del 5.20% desde el inicio del conflicto, cuando el tipo de cambio se encontraba en 17.23 pesos por dólar. El fortalecimiento del dólar, medido por el índice DXY, que avanzó un 0.22%, se debe principalmente a la búsqueda de activos refugio por parte de los inversores, lo que ha afectado a la mayoría de las divisas emergentes. Durante la sesión, el tipo de cambio osciló entre 17.87 y 18.15 pesos por dólar, y se anticipa que en las operaciones overnight se mantenga en un rango similar.

En el ámbito energético, el petróleo experimentó un repunte significativo, con el barril de Brent crude aumentando un 4.22% para cerrar en 112.57 dólares, mientras que el West Texas Intermediate subió un 5.46% a 99.64 dólares. Este aumento en los precios del petróleo se debe a la incertidumbre sobre el tránsito en el Estrecho de Ormuz y la falta de avances diplomáticos, lo que podría seguir presionando al alza los precios. La mezcla mexicana de exportación alcanzó los 95.07 dólares por barril, lo que representa un incremento cercano al 50% desde el inicio de la guerra, lo que a su vez refuerza las preocupaciones inflacionarias a nivel global.

La balanza comercial de México también mostró un déficit de 1.09 mil millones de dólares en febrero, una mejora respecto al déficit de 1.46 mil millones reportado anteriormente. Sin embargo, el entorno externo sigue dominando la narrativa del mercado. La amenaza inflacionaria es muy real, y su impacto varía considerablemente entre economías. Los tipos de interés de la deuda pública a 10 años están en aumento, ya que los acreedores exigen mayores tasas para preservar su rendimiento real ante el riesgo de inflación.

A futuro, los inversores deben estar atentos a la evolución del conflicto en Medio Oriente y su impacto en los precios del petróleo, así como a las decisiones de política monetaria en Estados Unidos y su efecto en el tipo de cambio. La próxima reunión de la Reserva Federal, programada para el 3 de mayo, será crucial para determinar la dirección de las tasas de interés y, por ende, el comportamiento del dólar y las divisas emergentes como el peso mexicano.