El gobierno de Javier Milei ha presentado un ambicioso proyecto de ley al Senado argentino, conocido como la 'Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada'. Este proyecto busca modificar y simplificar aspectos clave relacionados con la propiedad, incluyendo reformas en los juicios de desalojo, la compra de tierras por extranjeros y la modernización del registro de propiedad. La iniciativa, que se espera que sea discutida tras la Semana Santa, incluye al menos seis reformas significativas que podrían cambiar el panorama inmobiliario y agrícola del país.

Entre las reformas más destacadas se encuentra la modificación de la Ley 26.737, que limita la propiedad extranjera de tierras rurales al 15% a nivel nacional. El nuevo proyecto busca flexibilizar esta restricción, permitiendo que extranjeros adquieran más de 1.000 hectáreas, aunque manteniendo controles para estados extranjeros y empresas con participación estatal. Esta medida ha generado un amplio debate, especialmente considerando que la ley actual fue impulsada por el kirchnerismo y busca proteger la soberanía sobre los recursos naturales.

Otra reforma relevante es la modificación de la Ley de Manejo del Fuego, que busca limitar las restricciones impuestas en 2020 por una iniciativa de Máximo Kirchner. La propuesta del gobierno establece que las restricciones se aplicarán únicamente a bosques nativos y áreas sensibles, permitiendo así que los productores recuperen el uso de sus tierras tras incendios. Esto es crucial en un país donde la agricultura y la ganadería son pilares de la economía, y donde la gestión del fuego ha sido un tema de controversia en años recientes.

El proyecto también incluye cambios en el Código Procesal Civil y Comercial, que facilitarán los desalojos de inmuebles ocupados ilegalmente. Se propone un trámite más ágil que podría reducir el tiempo de desalojo a cinco días, lo que podría tener un impacto directo en el mercado inmobiliario. La administración argumenta que la incertidumbre judicial ha llevado a una disminución en la oferta de propiedades, lo que a su vez ha exacerbado el déficit habitacional en el país. Con estas reformas, el gobierno espera reactivar el mercado inmobiliario y aumentar la disponibilidad de viviendas.

Finalmente, el proyecto contempla una modernización del Registro de la Propiedad Inmueble, incorporando la firma digital y un sistema de Ventanilla Única Federal. Este cambio busca agilizar los trámites relacionados con la propiedad, que actualmente enfrentan demoras significativas debido a la dependencia de soportes físicos. La administración de Milei argumenta que la modernización es esencial para acompañar el crecimiento del mercado inmobiliario, que ha visto un aumento del 70% en escrituras en la Ciudad de Buenos Aires en 2025 en comparación con 2023. La implementación de estas reformas podría tener un efecto dominó en la economía, facilitando inversiones y promoviendo un entorno más favorable para el desarrollo del sector inmobiliario.

A medida que el Senado inicia el debate sobre este proyecto, es crucial que los inversores y analistas sigan de cerca las discusiones y los posibles cambios que puedan surgir. La interacción entre el gobierno y los bloques aliados será fundamental para la aprobación de estas reformas, y cualquier modificación en la propuesta original podría alterar significativamente su impacto en el mercado. Se espera que las negociaciones avancen rápidamente, especialmente con la presión de la agenda legislativa y la necesidad de abordar el déficit habitacional en el país.