El dólar estadounidense ha experimentado un aumento del 2,4% en lo que va de marzo, lo que lo posiciona para su mejor desempeño mensual desde julio de 2025. Este incremento se debe principalmente a la creciente demanda de activos refugio, impulsada por la intensificación del conflicto en Medio Oriente y la falta de esperanzas de una desescalada en la situación. El índice dólar, que mide el valor del billete verde frente a una canasta de seis divisas relevantes, alcanzó un aumento del 0,29% hasta las 100,19 unidades, reflejando la cautela de los inversores en un entorno global volátil.

La situación en Medio Oriente ha llevado a los inversores a buscar refugio en el dólar, especialmente tras la prórroga del presidente estadounidense Donald Trump para atacar instalaciones energéticas en Irán. Las tensiones entre Washington y Teherán han generado un clima de incertidumbre que ha afectado no solo a los mercados de divisas, sino también a los mercados bursátiles globales, que han caído debido a la falta de avances en las negociaciones para poner fin al conflicto. En este contexto, la guerra ya lleva cuatro semanas y ha comenzado a afectar la confianza de consumidores y empresas, lo que se traduce en un impacto negativo en el crecimiento económico.