La curva de juros futuros en Brasil experimentó una nueva jornada de fuertes incrementos, con tasas que superaron el 14% en todos los plazos por segundo día consecutivo. Este aumento se da en un contexto de cautela debido a la guerra en el Medio Oriente, específicamente en Irán, y a los choques inflacionarios que afectan a la economía global. Durante la mañana, las tasas de Depósito Interfinanceiro (DIs) mostraron una ligera caída, impulsadas por la esperanza de que las negociaciones de cese al fuego entre Estados Unidos e Irán avanzaran. Sin embargo, a medida que avanzó la tarde, señales contradictorias de ambos países generaron una nueva aversión al riesgo en los mercados financieros.

La tasa de DI para enero de 2027, que representa el plazo más corto, cerró en 14,395%, en comparación con el 14,320% del ajuste anterior. Por su parte, la tasa para enero de 2029 terminó la sesión en 14,115%, frente al 14,085% del cierre previo. En el caso de la DI para enero de 2036, que corresponde a un plazo más largo, finalizó el día en 14,100%, un leve descenso respecto al 14,105% del día anterior. Este comportamiento refleja la incertidumbre que rodea la inflación en Brasil, exacerbada por el aumento en los precios del petróleo, que superan los 100 dólares por barril.

En el ámbito internacional, los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos también mostraron una sesión volátil. El rendimiento del Treasury a dos años, que es más sensible a la política monetaria, cerró en 3,914%, una caída respecto al 3,984% anterior. En contraste, el rendimiento del Treasury a diez años, que sirve como referencia global para decisiones de inversión, subió a 4,428% desde el 4,316% de la jornada anterior. Esta situación refleja la preocupación de los inversores sobre la duración del conflicto en el Medio Oriente y sus posibles repercusiones en la inflación global.

Los efectos de la guerra en la inflación brasileña son evidentes. Según un informe de Warren Rena, la inflación acumulada en 12 meses implícita en los títulos públicos brasileños con vencimiento en agosto de este año se sitúa en 5,25%, significativamente por encima del 3,41% registrado un mes atrás, antes del inicio del conflicto. La meta de inflación del Banco Central de Brasil es del 3%, lo que genera preocupación en el mercado sobre la dirección de la tasa Selic, actualmente en 14,75% anual. Los analistas no logran llegar a un consenso sobre la decisión que tomará el Banco Central en su próxima reunión de abril, donde se barajan opciones que van desde un recorte de 25 puntos básicos hasta una reducción de 50 puntos básicos, o incluso mantener la tasa sin cambios.

En la B3, las opciones de Copom indicaban que, hasta el 26 de marzo, había un 37,50% de probabilidad de que el Copom decidiera recortar la Selic en 25 puntos básicos, mientras que la probabilidad de una reducción de 50 puntos básicos se situaba en 23%. Antes del inicio del conflicto, las expectativas eran mucho más optimistas, con un 77,50% de probabilidad de un recorte de 50 puntos básicos. A medida que el conflicto en Irán se adentra en su 28º día, el mercado sigue atento a los acontecimientos, dado que la aversión al riesgo ha aumentado y las incertidumbres sobre la duración de la guerra persisten.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que se interrumpirían los ataques a las instalaciones energéticas de Irán por diez días, a solicitud del gobierno iraní, afirmando que las negociaciones estaban avanzando. Sin embargo, mediadores iranianos desmintieron esta afirmación, indicando que no habían solicitado tal pausa. Además, el grupo extremista Houthis de Yemen advirtió que podría intervenir en el conflicto si otros países se unían a Estados Unidos e Israel. Esta situación tensa y cambiante es un factor clave que los inversores deberán considerar al evaluar sus estrategias en el mercado brasileño y regional en general.