La reciente adquisición del 51% de Mastellone Hermanos, conocida por su marca La Serenísima, por parte de Arcor y Danone marca un hito significativo en la industria láctea argentina. Esta operación, que se cerró tras intensas negociaciones que casi llevaron a un arbitraje internacional, refleja un cambio de ciclo en un sector que ha enfrentado serias dificultades económicas. La brecha entre las expectativas de los vendedores y las ofertas de los compradores fue notable, con los primeros buscando alrededor de 250 millones de dólares, mientras que las ofertas iniciales apenas alcanzaban los 40 millones. Aunque el precio final de la transacción no ha sido revelado, el hecho de que Arcor y Danone hayan tomado el control total de la compañía es un indicativo de la nueva realidad del mercado lácteo, donde los activos han perdido valor significativamente.

El proceso de compra se inició en 2015, cuando Arcor y Danone adquirieron una participación inicial y aseguraron una opción para llegar al 100% antes de 2025. Sin embargo, la situación del mercado ha cambiado drásticamente desde entonces. En 2025, Mastellone reportó ingresos de 1,88 billones de pesos, pero también una pérdida neta de 65.364 millones, lo que evidencia la presión que enfrenta la industria láctea en términos de costos y rentabilidad. La compañía, que procesa aproximadamente 1.400 millones de litros de leche al año, ha visto cómo sus márgenes se han comprimido debido a un contexto de caída del consumo y altos costos operativos.