- El Estrecho de Ormuz, que antes permitía el paso de más de 100 barcos diarios, ahora enfrenta un tráfico significativamente reducido.
- Cerca de un tercio de los fertilizantes del mundo transitan por este estrecho, y su colapso podría elevar los precios del trigo en un 4,2%.
- La producción de hélio en Catar ha sido interrumpida, lo que podría llevar a aumentos en los precios de microchips y equipos médicos.
- Los derivados petroquímicos, esenciales para la producción de medicamentos, también están en riesgo debido a la interrupción del transporte.
- El sulfuro, crucial para la producción de baterías, podría ver un aumento en sus precios si el suministro continúa interrumpido.
La reciente interrupción del suministro de petróleo y gas a través del Estrecho de Ormuz, provocada por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, ha llevado a un aumento drástico en los precios globales de energía. Este estrecho, que antes permitía el paso de más de 100 barcos diarios, ahora enfrenta un tráfico significativamente reducido, lo que ha comenzado a afectar no solo los precios de los combustibles, sino también una variedad de productos esenciales que dependen de este corredor marítimo.
Los fertilizantes, cruciales para la producción agrícola mundial, son uno de los productos más afectados. Según la ONU, aproximadamente un tercio de los fertilizantes del mundo, incluyendo ureia y fosfatos, transitan por el Estrecho de Ormuz. Desde el inicio del conflicto, los envíos de estos productos han colapsado, lo que podría comprometer la próxima cosecha en el hemisferio norte, donde marzo y abril son meses clave para la siembra. Investigaciones sugieren que un cierre prolongado podría resultar en un aumento del 4,2% en los precios del trigo y del 5,2% en los precios de frutas y verduras a nivel global.
Además de los fertilizantes, el suministro de hélio, un subproducto del gas natural utilizado en la fabricación de microchips y en equipos médicos como las máquinas de resonancia magnética, también se ve amenazado. Aproximadamente un tercio del hélio mundial proviene de Catar, que ha interrumpido su producción debido a ataques en la región. La escasez de hélio podría llevar a un aumento en los precios de tecnologías críticas, desde smartphones hasta equipos médicos, afectando a industrias enteras y potencialmente elevando los costos para los consumidores.
Los derivados petroquímicos, que son fundamentales para la producción de medicamentos, también están en riesgo. La región del Golfo, que incluye a países como Arabia Saudita y Catar, representa el 6% de la capacidad global de producción petroquímica. Con el conflicto afectando el transporte de estos productos, los precios de medicamentos esenciales podrían aumentar, lo que impactaría directamente en la salud pública y en los costos para los consumidores.
Finalmente, el suministro de sulfuro, utilizado en la producción de baterías y en el procesamiento de metales, también podría verse afectado. Si la interrupción del suministro persiste, los precios de productos que dependen de baterías, como vehículos eléctricos y dispositivos electrónicos, podrían aumentar. Los inversores deben estar atentos a cómo estos cambios en la oferta global impactarán en los precios de las materias primas y en la inflación, especialmente en mercados como el argentino, donde los costos de insumos importados son un factor crítico en la economía local.
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