El tipo de cambio del peso mexicano cerró en 18.12 pesos por dólar, marcando un aumento significativo en medio de la creciente incertidumbre geopolítica provocada por el conflicto entre Estados Unidos e Irán. Este incremento se traduce en una depreciación del peso mexicano del 0.97% en comparación con el día anterior, lo que representa una caída de 17 centavos respecto al cierre del jueves 26 de marzo. La situación se complica aún más, ya que el conflicto ha llevado a Europa a ajustar sus proyecciones de crecimiento debido a la inflación impulsada por los altos precios del petróleo.

La guerra, que se encuentra en su primer mes, ha llevado a Donald Trump a extender el plazo para que Irán reabra el Estrecho de Ormuz hasta el 6 de abril, lo que sugiere que las conversaciones entre ambas naciones están en curso, pero también indica que el conflicto podría prolongarse. Este tipo de incertidumbre ha influido en la política monetaria del Banco de México, que decidió reducir su tasa de interés a 6.75%, a pesar de las presiones inflacionarias que enfrenta el país. Este movimiento refleja la complejidad de la situación económica, donde la guerra en Medio Oriente se convierte en un factor determinante en las decisiones de política monetaria.