La Comisión Europea ha emitido una advertencia significativa sobre la situación económica en la región, señalando que el margen fiscal de los Estados miembros es más limitado que en crisis anteriores. Durante una reunión telemática con los ministros de Finanzas de la zona euro, el comisario de Economía, Valdis Dombrovskis, destacó que la guerra en Oriente Próximo y el aumento de los precios de los combustibles están generando un riesgo claro de estanflación, caracterizado por un crecimiento económico lento y una inflación elevada. Las proyecciones iniciales sugieren que la guerra podría reducir el crecimiento del PIB de la UE en aproximadamente cuatro décimas, pasando de una estimación de 1,4% a un 1,0% para este año.

El contexto actual es complejo, ya que la deuda pública en la UE se sitúa en torno al 82% del PIB, con niveles aún más altos en la zona euro, donde alcanza el 88,5%. Países como Grecia, Italia y Francia presentan cifras alarmantes, con deudas que superan el 150%, 140% y 115% del PIB, respectivamente. Esta situación se agrava por la necesidad de aumentar el gasto en defensa, lo que limita aún más las opciones fiscales disponibles para los gobiernos europeos. Dombrovskis enfatizó que cualquier política de respuesta debe ser selectiva y temporal, evitando aumentar la demanda de petróleo y gas, y alineándose con los objetivos de descarbonización.