- El WTI cayó un 4% esta semana, cerrando en $94.30 tras alcanzar un máximo de $98.23.
- El estrecho de Ormuz maneja el 20% del tráfico mundial de petróleo y gas natural licuado, lo que lo convierte en un punto crítico para el suministro global.
- Barclays advierte que una interrupción prolongada podría eliminar entre 13 y 14 millones de barriles diarios de la oferta, el mayor choque geopolítico desde 1990.
- Goldman Sachs ha elevado su pronóstico para el Brent a $85 y para el WTI a $79, con expectativas de $110 para marzo y abril.
- La acumulación de inventarios de crudo en EE.UU. no ha contrarrestado la narrativa de un suministro restringido a nivel internacional.
La cotización del petróleo WTI cerró la semana en $94.30, marcando una caída del 4% en comparación con el cierre anterior. Este descenso se produce en un contexto de alta volatilidad, donde las noticias sobre la diplomacia entre Estados Unidos e Irán han generado oscilaciones significativas en el precio. A lo largo de la semana, el WTI alcanzó un máximo de $98.23 antes de caer a $90.32, impulsado por la especulación sobre una posible paz en la región, para luego rebotar nuevamente tras la negativa de Irán a participar en las negociaciones. Este comportamiento refleja la incertidumbre que rodea el estrecho de Ormuz, un punto crítico para el tránsito de petróleo a nivel global.
El estrecho de Ormuz es vital, ya que representa aproximadamente el 20% del tráfico mundial de petróleo y gas natural licuado. Barclays ha advertido que una interrupción prolongada en esta zona podría eliminar entre 13 y 14 millones de barriles diarios de la oferta, lo que se consideraría el mayor choque geopolítico en el mercado del petróleo desde la Guerra del Golfo en 1990. Aunque se espera que el tráfico se normalice para principios de abril, cualquier extensión de la crisis podría llevar a que los precios del Brent se mantengan entre $100 y $110 por barril, lo que afectaría a los precios de los combustibles a nivel mundial.
Las proyecciones de precios de petróleo han sido ajustadas por importantes analistas. Goldman Sachs ha elevado su pronóstico promedio para el Brent en 2026 a $85, y para el WTI a $79, mientras que ha incrementado su expectativa para marzo y abril a $110 debido a la prolongación de la crisis en el estrecho de Ormuz. Esta situación ha llevado a que los precios del petróleo se conviertan en un factor influyente en la economía global, afectando no solo a los mercados energéticos, sino también a las acciones y los bonos, con un aumento de los rendimientos de los bonos y una caída en las acciones globales.
Para los inversores, la actual dinámica del mercado del petróleo sugiere que las decisiones de compra y venta estarán fuertemente influenciadas por las noticias geopolíticas. La reciente acumulación de inventarios de crudo en Estados Unidos, que aumentó en 6.9 millones de barriles, no ha logrado contrarrestar la narrativa de un suministro internacional restringido. Esto indica que, a pesar de los datos negativos en el ámbito doméstico, el mercado sigue siendo impulsado por factores externos, como la incertidumbre en Medio Oriente y la inflación global.
De cara al futuro, los operadores deben estar atentos a la evolución de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y cualquier indicio de un acuerdo que pueda facilitar la reanudación de las exportaciones. La próxima semana será crucial, ya que la reacción del mercado a los niveles de resistencia en $98.11 y $103.15 determinará la dirección a corto plazo del WTI. Si los precios logran superar estos niveles, podríamos ver un impulso alcista hacia la zona de $119.48 a $130.00, mientras que una caída por debajo de $98.11 podría llevar a una nueva corrección hacia el rango de soporte de $87.06 a $79.40.
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