La pobreza en Argentina se proyecta en un 30,6% para el segundo semestre de 2025, según el nowcast de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT). Este dato sugiere que aproximadamente 14,2 millones de argentinos no podrán cubrir sus necesidades básicas. Sin embargo, la aceleración de la inflación, la caída del poder adquisitivo y el aumento del desempleo comienzan a revertir la tendencia de mejora en los índices de pobreza, lo que genera preocupación sobre la sostenibilidad de esta reducción.

Desde el cierre del segundo semestre de 2024, cuando la pobreza alcanzó el 41,7%, el gobierno de Javier Milei ha presentado cifras que indican una disminución en este indicador social clave. Milei ha afirmado haber sacado a más de 15 millones de personas de la pobreza, aunque estas cifras son cuestionadas por analistas. La realidad es que, si se confirma el 30,6% proyectado, esto implicaría que alrededor de 5,1 millones de argentinos habrían salido de la pobreza, lo que contrasta con las afirmaciones del presidente.

La situación económica en Argentina se ha deteriorado en los últimos meses, con una inflación que ha superado el 2% desde septiembre y una canasta básica alimentaria que ha crecido incluso más rápido que el índice de precios al consumidor. En diciembre, la canasta básica alimentaria aumentó un 4,1%, lo que ha llevado a una disminución del poder adquisitivo de los salarios registrados, que cerraron 2025 con una caída real del 2,1%. Esta situación se ha visto agravada por un aumento en la tasa de desempleo, que pasó del 6,4% al 7,5% en el cuarto trimestre de 2025, afectando a cerca de 1,7 millones de argentinos.

Las jubilaciones mínimas también han sufrido una pérdida de poder adquisitivo del 4,5% debido a que el bono adicional se ha mantenido congelado desde marzo de 2024. A pesar de que algunos grupos, como los adultos mayores que reciben el haber pleno, han experimentado una leve mejora, la situación general sigue siendo preocupante. La asignación universal por hijo, que había mostrado un aumento significativo en 2024, apenas avanzó un 0,85% real en 2025, lo que refleja la presión sobre los ingresos de las familias.

Hacia 2026, se anticipa que la pobreza podría seguir fluctuando, con una proyección que indica un aumento a partir del semestre septiembre 2025-febrero 2026. La diferencia en la medición de la inflación, que ha sido ajustada por el gobierno, también podría influir en la percepción de la pobreza. Además, la mora en las familias ha alcanzado un 10,6% en entidades bancarias, el nivel más alto en más de 20 años, lo que indica un aumento en la presión financiera sobre los hogares argentinos. La situación de las fintech también es preocupante, con irregularidades que superan el 27%, lo que podría tener implicaciones para la estabilidad del sistema financiero.

En resumen, aunque la pobreza podría mostrar un descenso en el corto plazo, los factores económicos subyacentes sugieren que la mejora no es sostenible. Los inversores deben estar atentos a las políticas económicas del gobierno de Milei y a cómo estas podrían afectar el mercado laboral y el poder adquisitivo de los argentinos en el futuro cercano. La inflación y el desempleo seguirán siendo indicadores clave a monitorear en el contexto de la economía argentina.