Bitcoin se encuentra en una tendencia bajista, cayendo por debajo de los $66,000 en medio de preocupaciones sobre la oferta de petróleo y su impacto en la inflación de Estados Unidos. Este descenso se produce en un contexto donde el precio del crudo ha generado alarmas sobre una inflación 'insostenible', lo que ha llevado a los analistas a prever un aumento en la resistencia del BTC en torno a los $70,000. En el inicio de la jornada del viernes en Wall Street, Bitcoin se acercó a los $66,000, marcando un descenso que podría sellar su sexto mes consecutivo de pérdidas al cierre de marzo.

La situación se ha intensificado tras el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán, lo que ha agudizado las preocupaciones sobre el suministro global de petróleo. Este cierre ha llevado a una caída de casi el 4% en el precio de Bitcoin en el día, lo que también ha afectado a otros activos de riesgo. Las acciones de EE.UU. abrieron a la baja, reflejando la tensión en los mercados, mientras que los bonos del Tesoro también mostraron signos de estrés, con el rendimiento del bono a 10 años alcanzando niveles no vistos desde el inicio del conflicto con Irán.

El impacto de los precios del petróleo en la inflación de EE.UU. es significativo, y los mercados están ajustando sus expectativas en función de la posibilidad de una recesión, que algunos analistas prevén para 2026. Las expectativas inflacionarias han llegado a tal punto que el mercado está operando como si un aumento de tasas por parte de la Reserva Federal fuera inminente. Adam Kobeissi, fundador de The Kobeissi Letter, señaló que en menos de un mes, las discusiones han pasado de recortes de tasas a aumentos, lo que complica aún más la situación para la Fed en su intento de controlar la inflación.

Para los inversores en Bitcoin, el clima actual es de cautela. El par BTC/USD se encuentra en sus niveles más bajos en tres semanas, y los analistas técnicos han señalado que el precio ha roto su línea de tendencia ascendente, mostrando máximos más bajos. Esto sugiere un cambio a corto plazo hacia una tendencia bajista, con una posible caída hacia la zona de demanda de $64,000 a $65,000. Solo una recuperación por encima de los $70,000 invalidaría esta tendencia negativa.

Mirando hacia el futuro, es crucial que los inversores estén atentos a la evolución de los precios del petróleo y su efecto en la inflación de EE.UU. La situación geopolítica en el Medio Oriente, especialmente con el conflicto entre EE.UU. e Irán, podría seguir afectando los mercados. Además, el cierre de marzo será un momento clave para evaluar si Bitcoin puede revertir su tendencia de pérdidas y cómo se comportará en un entorno de tasas de interés potencialmente más altas. La próxima reunión de la Reserva Federal, programada para abril, será un evento a seguir de cerca, ya que podría proporcionar más claridad sobre la dirección de la política monetaria y su impacto en los activos de riesgo.