Los bancos de Wall Street están encontrando una oportunidad para recuperar parte del mercado de crédito privado, que había crecido significativamente en la última década. Según datos de PitchBook, la participación de los bancos en financiamientos de adquisiciones superiores a 1.000 millones de dólares cayó al 39% en 2023, desde aproximadamente el 80% en los cinco años anteriores. Sin embargo, este porcentaje ha comenzado a recuperarse, alcanzando poco más del 50% en 2025, lo que indica un cambio en la dinámica del mercado de financiamiento.

La rápida expansión del crédito privado fue impulsada por la retirada de los bancos tras las agresivas subidas de tasas de la Reserva Federal y la crisis bancaria de 2023. Estos factores llevaron a los prestamistas a endurecer los criterios de concesión de préstamos y a alejarse de acuerdos más arriesgados. Como resultado, los prestatarios, especialmente las firmas de capital privado, se volvieron hacia prestamistas directos que ofrecían una ejecución más rápida y condiciones más flexibles. Sin embargo, el panorama está cambiando, ya que los prestamistas de crédito privado enfrentan crecientes desafíos debido a años de préstamos agresivos que ahora están comenzando a repercutir negativamente.