El Vale do Jequitinhonha, una región históricamente marcada por la pobreza y la baja actividad económica, ha mostrado signos de cambio significativo. En 2023, el Producto Interno Bruto (PIB) de esta área alcanzó los R$ 12,56 mil millones, lo que representa un aumento del 23,6% en comparación con 2021. Este crecimiento es un indicativo de que, a pesar de las dificultades, hay un potencial de desarrollo que podría ser aprovechado por inversores interesados en la región.

El Índice de Desarrollo Humano (IDH) de los 55 municipios del Vale refleja una realidad compleja. Aunque Diamantina, la capital del Vale, logró una puntuación de 0,71, cercana a la media nacional de 0,78, muchas ciudades aún se encuentran por debajo de 0,60. Esto pone de manifiesto la necesidad de inversión y desarrollo en infraestructura y servicios. El gobierno de Minas Gerais ha comenzado a implementar acciones para mejorar la situación, como la creación de una línea aérea entre Belo Horizonte y Salinas y la mejora de las rodovías más críticas.

Además, se ha lanzado un Proyecto de Infraestructura y Medio Ambiente para Cidades Verdes, que busca promover una minería responsable de lítio, un recurso cada vez más demandado en el contexto de la transición energética. Este proyecto, que cuenta con un presupuesto de R$ 2,19 millones, tiene como objetivo orientar el desarrollo de la región hacia una economía más sostenible y resiliente al clima. La participación de instituciones internacionales, como el Servicio Geológico Británico, añade un nivel de credibilidad y experiencia al proyecto.

Las iniciativas del gobierno federal también son notables, con la creación de un Grupo de Trabajo Interministerial que reúne a 21 ministerios para abordar las desigualdades en la región. Se han identificado 62 acciones a implementar hasta finales de 2026, lo que podría traducirse en un impulso significativo para la economía local. La capacitación en ciudadanía y salud, así como la formación profesional en áreas como comercio y turismo, son parte de esta estrategia, lo que sugiere que el gobierno está comprometido con el desarrollo integral del Vale.

El turismo, que ya representa entre el 10% y el 15% de los empleos en la región, también está en auge. En 2025, Diamantina recibió alrededor de 50 mil visitantes, lo que demuestra que la riqueza cultural y natural de la zona puede ser un motor de crecimiento económico. Las Vesperatas culturales y otros eventos atraen a miles de turistas, lo que beneficia a la economía local. A medida que se desarrollan más infraestructuras y se mejora la capacitación de la población, el potencial para el crecimiento del turismo y otros sectores productivos se vuelve más evidente. Los inversores deben estar atentos a estas tendencias, ya que la región podría ofrecer oportunidades únicas en el futuro cercano.