Los mercados financieros enfrentan un nuevo desafío tras la escalada de tensiones en Ucrania, que ha complicado los esfuerzos del presidente estadounidense Donald Trump para estabilizar los precios del petróleo. Esta situación ha generado un aumento en los riesgos macroeconómicos, afectando no solo al petróleo, sino también a activos de riesgo como el bitcoin. En las últimas 24 horas, el bitcoin se ha negociado cerca de $68,500, lo que representa una caída de casi el 2% en medio de un contexto de incertidumbre creciente.

La guerra en Irán ha sido el foco de atención durante casi un mes, con interrupciones en el estrecho de Ormuz, un punto crítico para el transporte de petróleo. Estas interrupciones han llevado a un aumento significativo en los precios del crudo, lo que ha despertado temores sobre una inflación persistente y un posible endurecimiento de la política monetaria por parte de la Reserva Federal de EE. UU. En un intento por mitigar el impacto, la administración Trump levantó temporalmente las sanciones sobre el crudo ruso, pero esta estrategia se ha visto comprometida por los recientes ataques de Ucrania a instalaciones petroleras en Rusia, lo que ha llevado a que aproximadamente el 40% de la capacidad de exportación de petróleo de Rusia esté fuera de servicio.