El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, ha declarado que la provincia alcanzará un "punto de equilibrio" en su déficit de infraestructura para el año 2029. Esta afirmación se realizó durante su participación en la CERAWeek en Houston, donde destacó el impacto del boom de Vaca Muerta, el principal polo energético de Argentina. Figueroa subrayó que, con el aumento de la producción de petróleo y gas, se espera que las regalías se dupliquen, lo que permitirá financiar las inversiones necesarias para cerrar la brecha de infraestructura.

En la actualidad, Neuquén enfrenta un déficit de infraestructura que asciende a aproximadamente 3.000 millones de dólares, tras haber reducido la deuda inicial de 4.000 millones mediante inversiones de 1.000 millones en los últimos dos años. Este déficit se traduce en una necesidad urgente de mejorar los servicios públicos y la infraestructura básica para los habitantes de la provincia. Figueroa enfatizó que el desarrollo de proyectos de gas natural licuado (GNL) es crucial para el futuro energético de Argentina, considerándolo una opción próspera que podría transformar la economía provincial.

El gobernador también hizo hincapié en la importancia de la colaboración entre el gobierno provincial y el nacional. Según Figueroa, el gobierno ha mostrado una postura favorable y ha escuchado las sugerencias de Neuquén, lo que ha permitido avanzar en la Ley de Hidrocarburos y en el Régimen de Inversiones en Gas e Hidrocarburos (RIGI). Estas medidas son vistas como fundamentales para acelerar las inversiones en el sector energético, especialmente en el contexto actual de creciente demanda global de energía.

Desde la perspectiva de los inversores, el desarrollo de Neuquén como un centro energético podría presentar oportunidades significativas. La provincia ya es la cuarta en términos de contribución al PBI nacional y tiene un alto potencial de exportación. La mejora de la infraestructura y la capacidad de producción de GNL podrían atraer inversiones extranjeras, lo que a su vez podría beneficiar a otros sectores de la economía argentina. Sin embargo, Figueroa advirtió que el crecimiento debe ser prudente y planificado, evitando la llegada masiva de personas que podría generar problemas sociales y de infraestructura.

Mirando hacia el futuro, Figueroa anticipa que Neuquén se transformará en un actor clave en el suministro de energía a nivel mundial, especialmente en un contexto donde la seguridad energética es cada vez más prioritaria. La provincia está trabajando para optimizar su cadena de valor en el sector energético, lo que incluye la posibilidad de exportar gas a través de nuevas rutas, como el transporte por cable a Chile. Este enfoque no solo beneficiará a Neuquén, sino que también podría contribuir al desarrollo económico de otras regiones de Argentina, creando un entorno más equilibrado y sostenible para el crecimiento económico en el país.