El Ibovespa, principal índice de la bolsa brasileña, cerró el día con una caída del 1,45%, alcanzando los 182.732,67 puntos. Esta baja se produjo en un contexto de creciente incertidumbre debido al conflicto en Irán, que ha renovado los temores sobre posibles choques inflacionarios. Además, el Índice Nacional de Precios al Consumidor Amplo (IPCA-15) mostró un aumento del 0,44% en marzo, superando la expectativa del mercado que era de un incremento del 0,29%. Este aumento en la inflación se vio impulsado principalmente por los precios de alimentos y bebidas, así como por gastos personales, lo que ha generado preocupación entre los inversores sobre la dirección futura de la política monetaria del Banco Central de Brasil.

El IPCA-15, que se considera una medida anticipada de la inflación, ha registrado un aumento interanual del 3,90%, lo que se encuentra por encima del objetivo de inflación del Banco Central, que es del 3% con un margen de tolerancia de 1,5 puntos porcentuales. Este dato ha llevado al Banco Central a revisar al alza sus proyecciones de inflación, lo que podría influir en sus decisiones de política monetaria en el futuro cercano. En su último informe, el Banco Central ajustó su expectativa de inflación para el tercer trimestre de 2027 a un 3,3%, lo que representa un aumento de 0,1 puntos porcentuales respecto a estimaciones anteriores.

En el mercado accionario, solo ocho acciones lograron cerrar en positivo, destacándose las de las empresas petroleras, que se beneficiaron del aumento en los precios del petróleo. Las acciones de Petrobras (PETR3 y PETR4) registraron ganancias del 1,09% y 2,16%, respectivamente, impulsadas por la reciente subida del crudo Brent, que alcanzó los 101,89 dólares por barril. Este aumento en los precios del petróleo está relacionado con las tensiones geopolíticas en la región, lo que ha llevado a un aumento en la demanda de acciones de empresas vinculadas a este sector. Sin embargo, la caída general del índice refleja la preocupación de los inversores por la estabilidad económica en medio de estos desafíos.

Por otro lado, la acción de Braskem (BRKM5) lideró las pérdidas, cayendo un 7,22% en anticipación a la publicación de su informe de resultados del cuarto trimestre de 2025. Los analistas han expresado su preocupación por un EBITDA débil, lo que podría reflejar un entorno desafiante para la industria petroquímica en los próximos años. Esta situación resalta la importancia de monitorear los resultados de las empresas en sectores sensibles a las fluctuaciones de precios y cambios en la política económica.

A nivel internacional, los índices de Wall Street también experimentaron pérdidas, con el Nasdaq cayendo un 10% desde su máximo histórico, lo que indica un sentimiento negativo en los mercados globales. En Europa, el índice Stoxx 600 cerró con una caída del 1,13%, mientras que en Asia, el Nikkei y el Hang Seng también reportaron descensos. Estos movimientos reflejan un ambiente de incertidumbre que podría continuar afectando a los mercados en el corto plazo, especialmente en relación con la evolución del conflicto en el Medio Oriente y su impacto en la economía global.