La situación de Marisa (AMAR3) se ha vuelto crítica tras ser notificada oficialmente por la B3, la bolsa de valores de Brasil, debido a que sus acciones han estado cotizando por debajo de R$ 1 durante más de 30 días. Desde el 27 de enero de 2026, las acciones de Marisa han permanecido en la zona de los centavos, actualmente cotizando a R$ 0,88. Este descenso ha llevado a la empresa a enfrentar un ultimátum para que presente un plan de acción que permita recuperar el valor de sus títulos antes del 11 de septiembre de 2026. En lo que va del año, las acciones de Marisa han caído un 14%, y en los últimos 12 meses, la desvalorización acumulada alcanza un alarmante 46%.

La B3 establece un límite para proteger a los inversores de las penny stocks, que son acciones con precios muy bajos que suelen estar asociadas a alta volatilidad y baja liquidez. Esta normativa busca evitar que las empresas permanezcan en esta categoría por períodos prolongados, lo que podría generar un ambiente propicio para la especulación. Marisa, al haber superado este límite, se ve obligada a actuar rápidamente para evitar sanciones adicionales y la posible exclusión de la bolsa. La empresa ha indicado que está evaluando diversas alternativas, incluyendo la posibilidad de un grupamiento de acciones, que consiste en consolidar varias acciones en una sola para elevar el precio nominal sin alterar el capital social.