El exministro de Hacienda de Chile, Ignacio Briones, ha manifestado su desacuerdo con el uso de la expresión "Estado en la quiebra" por parte del gobierno, en el contexto de las recientes alzas en los precios de las bencinas y el diésel. En una entrevista con T13 Radio, Briones enfatizó que tal afirmación puede tener repercusiones negativas en la percepción de los inversionistas sobre la estabilidad económica del país. Según él, la palabra "quebrado" implica una incapacidad de cumplir con obligaciones financieras, lo que podría asustar a potenciales inversores y afectar la imagen del país en el ámbito internacional.

Briones, sin embargo, se alineó con el diagnóstico del Ministerio de Hacienda sobre la situación fiscal de Chile, que enfrenta una estrechez significativa. La presidenta del Banco Central, Rosanna Costa, también se ha manifestado en contra de la forma en que se está comunicando la situación fiscal, sugiriendo que el debate debería ser más constructivo y menos alarmista. La crítica de Briones se centra en la necesidad de un manejo comunicacional más responsable, especialmente en un momento en que la economía chilena se enfrenta a desafíos importantes.

El exministro también respaldó al actual titular de Hacienda, Jorge Quiroz, en su decisión de neutralizar el Mepco, un mecanismo que había estado conteniendo el impacto de las alzas internacionales del petróleo en los precios locales. Briones argumentó que, aunque esta decisión puede resultar impopular, es necesaria para la salud fiscal del país. "El precio que enfrenta Chile es el precio", afirmó, subrayando que el país no puede escapar de las fluctuaciones del mercado internacional y que los costos deben ser asumidos por los consumidores.

Sin embargo, Briones advirtió que la decisión de aumentar los precios de los combustibles podría tener efectos colaterales, como un incremento en la inflación, que ya se encuentra en niveles preocupantes. Economistas han señalado que este aumento podría llevar a una presión inflacionaria adicional, complicando aún más la situación económica del país. Además, esta medida puede influir en las negociaciones del gobierno con el Congreso, especialmente en relación con propuestas de reducción de impuestos, como el impuesto de primera categoría, que actualmente se considera elevado en comparación con otros países de la OCDE.

En cuanto a las perspectivas futuras, Briones sugirió que el nuevo gobierno debería enfocarse en eliminar exenciones tributarias en lugar de crear nuevas. También hizo hincapié en la necesidad de revisar la diferencia en la tributación entre bencinas y diésel, señalando que el diésel, que contamina más, tiene un impuesto significativamente menor. La discusión sobre la reforma tributaria y la necesidad de un sistema más equitativo será crucial en los próximos meses, especialmente en un contexto donde las finanzas públicas están comprometidas y se requiere un enfoque más equilibrado para fomentar el crecimiento económico sin sacrificar la estabilidad fiscal.