Las acciones de American Express se destacaron en 2025, con un aumento del 24,6%, lo que la posicionó como una de las principales contribuyentes al crecimiento del Dow Jones Industrial Average, que avanzó un 13% en el mismo periodo. Este desempeño sobresaliente se produjo en un contexto de rotación sectorial, donde los inversores comenzaron a favorecer sectores más vinculados a la economía real, como finanzas e industria, en lugar de las tradicionales tecnológicas. La acción de American Express, que representa una parte significativa de la cartera de Warren Buffett, se benefició de resultados financieros sólidos que reflejan la fortaleza del consumo en Estados Unidos.

En 2025, American Express reportó ingresos de 72.200 millones de dólares, lo que representa un crecimiento interanual del 10%. La ganancia neta alcanzó los 10.800 millones de dólares, con un incremento del 7%, y las ganancias por acción (EPS) llegaron a 15,38 dólares, con un aumento ajustado del 15%. Este crecimiento sostenido se vio respaldado por un volumen de gasto con tarjetas que alcanzó los 445.100 millones de dólares en el cuarto trimestre, un aumento del 9% en comparación con el año anterior. La tendencia de crecimiento fue consistente a lo largo del año, con ingresos récord de 17.900 millones de dólares en el segundo trimestre.

Una de las claves del éxito de American Express fue su enfoque en clientes de altos ingresos, quienes mantuvieron niveles de gasto elevados a pesar de un entorno de tasas de interés altas. Este segmento demostró resiliencia y permitió a la empresa sostener su crecimiento, a diferencia de otros modelos de negocio que son más sensibles a los ciclos económicos. Además, se observó un cambio estructural en la base de usuarios, con un aumento en el gasto de millennials y la generación Z, que comenzó a jugar un papel más importante en el negocio de consumo en Estados Unidos.

Comparando con sus competidores, American Express tuvo un desempeño superior. Mientras sus acciones subieron cerca del 25% en 2025, Visa y Mastercard aumentaron aproximadamente un 11% y un 8,4%, respectivamente. Este rendimiento no solo refuerza la posición de American Express dentro del sector de pagos, sino que también indica un cambio en las preferencias de los inversores hacia empresas que muestran un crecimiento sólido y sostenible. Para los inversores argentinos, este contexto puede ofrecer oportunidades, especialmente si se considera el impacto que el crecimiento de empresas como American Express puede tener en el mercado global y en la percepción de riesgo en la región.

Mirando hacia el futuro, es importante monitorear la evolución de los resultados financieros de American Express y cómo se verá afectada por las condiciones macroeconómicas, especialmente en un entorno de tasas de interés que podría seguir siendo elevado. Además, el comportamiento del consumo en Estados Unidos, particularmente entre los segmentos de altos ingresos y jóvenes, será crucial para determinar la continuidad de su crecimiento. La próxima publicación de resultados trimestrales y la evolución de las tasas de interés en la Reserva Federal serán eventos a seguir de cerca, ya que podrían influir en la dirección de las acciones de la compañía y, por ende, en el rendimiento del Dow Jones en general.