- El fenómeno de El Niño podría regresar en el segundo semestre de 2026, complicando la operación de Minerva Foods.
- El 57% de la capacidad de faena de Minerva está concentrada en regiones que podrían verse afectadas por sequías.
- Cada aumento de R$ 15 por arroba en el precio del ganado podría reducir el EBITDA de Minerva en R$ 800 millones.
- Las acciones de Minerva han caído un 40% desde diciembre de 2025, mientras que el Ibovespa ha subido un 10%.
- Se proyecta una caída del 7,5% en los abates de ganado en 2026, alcanzando 38 millones de cabezas.
- El director financiero de Minerva anticipa que 2026 será más desafiante que 2025, con márgenes presionados por costos inflacionarios.
Minerva Foods, una de las principales empresas de procesamiento de carne en Brasil, enfrenta un panorama complicado para 2026, según un informe del Santander. Los analistas han identificado el fenómeno climático de El Niño como un riesgo significativo que podría impactar negativamente en la operación de la compañía. Este fenómeno, que se caracteriza por el calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico, podría regresar en el segundo semestre del año, complicando aún más un contexto ya marcado por altos costos y un ciclo pecuario desfavorable.
El impacto del clima en Brasil es desigual, con pronósticos de más lluvias en el sur y sequías en el centro-oeste y norte del país. Dado que aproximadamente el 57% de la capacidad de faena de Minerva se concentra en estas regiones, las condiciones climáticas adversas podrían afectar directamente su producción. El Santander advierte que la sequía puede deteriorar las pasturas, obligando a los productores a anticipar el abate de ganado, lo que podría generar un aumento temporal en la oferta, pero a largo plazo, podría perjudicar la recuperación del rebaño.
Históricamente, los eventos de El Niño han estado asociados con un incremento en el abate de ganado en Brasil, lo que a su vez prolonga un ciclo de baja oferta y mantiene los precios elevados. En este contexto, el precio del ganado se convierte en un factor crítico para Minerva, ya que cada aumento de R$ 15 por arroba podría traducirse en una caída de aproximadamente R$ 800 millones en el EBITDA de la compañía, considerando precios de carne y tipo de cambio estables. Esto es especialmente relevante en un mercado donde el consumo de carne bovina es altamente sensible a los precios, limitando la capacidad de la empresa para trasladar costos a los consumidores.
Las acciones de Minerva han caído cerca del 40% desde diciembre de 2025, en contraste con un aumento del 10% en el índice Ibovespa. Esta caída se debe a la apreciación del real y a la deterioración del ciclo pecuario, que ha llevado a una disminución en los abates, proyectándose una caída del 7,5% en 2026, alcanzando 38 millones de cabezas. A pesar de la presión en el ciclo de producción, el banco estima que un tipo de cambio más desvalorizado o un mercado externo más favorable podrían ofrecer un respiro a la compañía, que obtiene cerca del 60% de sus ingresos de las exportaciones.
La perspectiva para 2026 es de un EBITDA cercano a R$ 5 mil millones, con un precio objetivo para la acción de R$ 6,80, en comparación con los R$ 3,96 actuales. Sin embargo, el director financiero de Minerva, Edison Ticle, ha expresado que el año 2026 podría ser más desafiante que el anterior, anticipando presiones inflacionarias en costos como el diesel, la energía y el transporte. Esto sugiere que las márgenes de la compañía podrían verse afectadas negativamente en comparación con 2025.
En resumen, el fenómeno de El Niño, aunque no es la causa principal de los problemas actuales de Minerva, tiene el potencial de agravar un ciclo ya complicado, prolongando la presión sobre los costos y los resultados de la empresa. Los inversores deben estar atentos a la evolución del clima y su impacto en la producción ganadera, así como a las condiciones del mercado externo que podrían influir en los resultados de la compañía en el futuro cercano.
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