El salario real de los trabajadores registrados en Argentina ha comenzado el año con una nueva caída del 0,9% en enero, lo que marca la continuación de una tendencia negativa que ya lleva cinco meses. Esta disminución se traduce en una contracción acumulada del 3,3% en términos reales desde septiembre del año anterior. Desde el inicio del actual gobierno, el salario real ha disminuido un 7,9%, lo que refleja un panorama preocupante para los trabajadores en el país. La última vez que se observó una recuperación en el salario real fue en agosto de 2025, lo que indica que la situación ha empeorado significativamente en los últimos meses.

En enero, el Índice de Salarios del Indec reportó un aumento nominal del 2% en los salarios registrados, pero este incremento es insuficiente frente a una inflación del 2,9% en el mismo mes. Esto resulta en una caída real del 0,88% en el poder adquisitivo de los trabajadores. Es importante señalar que el Indec también publica datos sobre la variación salarial del sector no registrado, aunque estos datos llegan con un rezago de cinco meses, lo que complica la evaluación precisa de la situación actual. Por lo tanto, la variación real del Índice de Salario total, que incluye estos datos rezagados, no puede ser estimada adecuadamente en este momento.

La actividad económica en Argentina ha mostrado un crecimiento en sectores intensivos en capital, como el agro, la minería y la banca, que, sin embargo, generan relativamente poco empleo formal. Este fenómeno ha llevado a un aumento del Producto Bruto Interno (PBI) mientras los salarios continúan en descenso. Según datos de la Secretaría de Trabajo, los sectores de agro, minería y bancos solo representan 550.000 puestos de trabajo de un total de 6.200.000 registrados, es decir, menos del 10% de los asalariados registrados. Esto sugiere que el crecimiento del PBI no se traduce en mejoras salariales para la mayoría de los trabajadores.

Los sectores que han estado en recesión, como la industria y el comercio, que juntos generan el 38% de los empleos asalariados registrados, han visto una caída del 5,2% y del 1,1% en la cantidad de puestos de trabajo entre noviembre de 2023 y diciembre de 2025, según estimaciones de la consultora Vectorial. Estos sectores también están sufriendo caídas en el salario real, lo que agrava la situación laboral en el país. Luis Campos, investigador de la CTA-Autónoma, ha señalado que la caída del salario real es alarmante, con un descenso promedio del 8% en el sector formal desde noviembre de 2023, y que los niveles actuales son los más bajos de las últimas dos décadas.

De cara al futuro, es crucial observar cómo se desarrollan las políticas económicas del gobierno y si se implementarán medidas para revertir esta tendencia negativa en los salarios. La situación del empleo y los salarios en Argentina podría influir en la estabilidad social y económica del país, y cualquier cambio significativo en la política económica podría tener repercusiones en el mercado laboral. Además, la evolución de la inflación y su impacto en el poder adquisitivo de los trabajadores será un factor determinante a monitorear en los próximos meses, especialmente con las elecciones programadas para el segundo semestre de 2026, que podrían traer cambios en la dirección económica del país.