La minorista brasileña Americanas ha solicitado su salida del proceso de recuperación judicial, un movimiento que se formalizó el 25 de marzo de 2026. Esta decisión se produce tras un periodo tumultuoso que comenzó en enero de 2023, cuando la empresa se vio obligada a entrar en recuperación debido a deudas que alcanzaban los 43 mil millones de reales, tras descubrirse un agujero contable de 25,3 mil millones de reales, supuestamente generado por la antigua dirección de la compañía. El pedido fue presentado ante la 4ª Vara Empresarial de Río de Janeiro, y la empresa afirma haber cumplido con todas las obligaciones estipuladas en su plan de recuperación, que fue homologado en febrero de 2024.

Americanas, que ha sido una de las mayores cadenas de retail en Brasil desde su fundación en 1929, ha visto una reducción significativa en su tamaño desde el escándalo contable. En el momento de la crisis, la compañía contaba con aproximadamente 43.123 empleados, cifra que se ha reducido en un 44% a 23.988 para finales de enero de 2026. Además, el número de tiendas ha disminuido de 1.880 a 1.452, lo que representa un cierre de más de 400 locales, o un 23% de su red. Este ajuste ha sido parte de un esfuerzo por reestructurar la empresa y adaptarse a un entorno de alta inflación y tasas de interés elevadas.

En paralelo a su solicitud de salida de la recuperación judicial, Americanas ha anunciado la venta de su filial Único, que incluye las franquicias Imaginarium y Puket, al grupo BandUp! por 152,9 millones de reales. Esta venta es parte de una estrategia más amplia para desinvertir activos no esenciales y fortalecer su balance. Sin embargo, el especialista en recuperación judicial, Filipe Denki, advierte que el cierre del proceso de recuperación no es automático y depende de una decisión judicial fundamentada. A pesar de que la fiscalización judicial podría cesar, las obligaciones futuras de la empresa hacia sus acreedores permanecerán vigentes.

Los resultados financieros de Americanas también reflejan la magnitud de los desafíos que enfrenta. En 2025, la compañía reportó ventas brutas consolidadas de 17 mil millones de reales, lo que representa una caída del 9% en comparación con 2024. La receita líquida se situó en 12,3 mil millones de reales, un leve descenso del 1,2%. El EBITDA cayó un 33,2%, alcanzando 1,1 mil millones de reales, aunque en el EBITDA ajustado se observó un incremento del 11,6%. Este desempeño financiero es un indicativo de la lucha de la empresa por recuperar su posición en el mercado tras el escándalo contable.

De cara al futuro, los inversores deben estar atentos a la evolución del proceso judicial y a la implementación del plan de recuperación. La decisión sobre la salida de la recuperación judicial podría tener implicaciones significativas para la percepción del mercado sobre la estabilidad de Americanas. Además, la compañía deberá continuar monitoreando sus resultados financieros y la efectividad de sus estrategias de reestructuración. Con la economía brasileña enfrentando desafíos como la alta inflación y las tasas de interés, la capacidad de Americanas para adaptarse y crecer será crucial para su sostenibilidad a largo plazo.