La Secretaría de Energía de Argentina ha dado un paso significativo hacia el desarrollo del mercado de gas licuado de petróleo (GLP) automotor, con el objetivo de fomentar su uso en el transporte y reducir la dependencia de importaciones de gasoil. En la apertura del 39° Congreso de la Asociación Iberoamericana de Gas Licuado de Petróleo, la secretaria de Energía, María Tettamanti, anunció que se están creando condiciones para capitalizar el excedente de producción de Vaca Muerta, lo que podría llevar a una disminución en la necesidad de importar combustibles. Este movimiento se enmarca dentro de un contexto global donde el 30% del GLP mundial enfrenta dificultades para salir del Estrecho de Ormuz debido a tensiones geopolíticas, lo que ha llevado a un aumento de precios de entre el 30% y el 100% en varios mercados.

La producción de GLP en Argentina ha alcanzado cifras récord, con 1,6 millones de toneladas despachadas en 2025, un volumen que duplica el consumo doméstico. Este crecimiento se ve respaldado por inversiones proyectadas, como la ampliación de TGS para alcanzar 2,7 millones de toneladas de líquidos y el crecimiento de Mega hasta las 840.000 toneladas anuales. La secretaria Tettamanti enfatizó que el objetivo es aprovechar al máximo los recursos naturales bajo un marco de libertad económica, sugiriendo que el intervencionismo del pasado ha llevado a desinversión y escasez.

El GLP automotor se presenta como una alternativa estratégica, especialmente en regiones donde la extensión de gasoductos es inviable. La instalación de estaciones de expendio de GLP requiere solo el 10% de la inversión necesaria para una estación de GNC, y la conversión de vehículos es entre un 30% y 40% más económica. Además, el GLP permite triplicar la autonomía respecto al gas natural comprimido y ofrece un precio al usuario final un 40% menor que el de la nafta. Este tipo de combustible podría ser clave para el interior del país, donde las opciones de gas natural son limitadas.

En el ámbito social, el Programa Hogar, que beneficia a 4 millones de personas, experimentará un cambio en su ejecución para mejorar la eficiencia del sistema. Se implementará un reintegro inmediato a través de billeteras virtuales, lo que permitirá que los beneficiarios perciban el subsidio de manera más efectiva. La directora de GLP, Paula Pellegrini, también destacó que se está trabajando en un marco normativo que facilite la infraestructura y atraiga inversiones al sector, lo que podría transformar el mercado argentino en un competidor global en el ámbito del GLP.

A futuro, la Argentina se enfrenta al desafío de consolidar no solo el mercado actual de GLP, sino también de expandir su uso a nuevos sectores como el autotransporte, la generación eléctrica y el sector náutico. La implementación de una ley de estabilidad fiscal por 10 años para combustibles de GLP automotor podría ser crucial para atraer inversiones y reducir la dependencia de importaciones. La modernización operativa y la desregulación del mercado, impulsadas por el Decreto 446/2025, han mostrado resultados positivos, fomentando la inversión y aumentando la disponibilidad de productos en el mercado, lo que podría tener un impacto significativo en la economía argentina en los próximos años.