Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo (BCE), ha dejado entrever la posibilidad de un incremento en las tasas de interés en la eurozona si la reciente escalada de precios del petróleo, provocada por la guerra en Medio Oriente, genera un repunte inflacionario significativo. Durante su intervención en Frankfurt, Lagarde destacó que el BCE debe estar alerta ante señales que indiquen que la volatilidad en los precios del petróleo se está integrando en la dinámica inflacionaria del bloque europeo. La inflación en la eurozona ya ha mostrado signos de presión, y el BCE ha mantenido sin cambios las tasas de interés en su última reunión, aunque advirtió sobre un aumento inminente de los precios.

Lagarde enfatizó que el BCE está preparado para actuar en cualquier reunión si la inflación se desvíe de su objetivo del 2% de manera significativa y persistente. En este sentido, la presidenta del BCE argumentó que dejar sin abordar un repunte inflacionario podría generar riesgos de desanclaje en las expectativas de inflación del público. La institución ha presentado tres escenarios para la inflación en la eurozona hacia 2026, donde el más adverso prevé que la inflación supere el 6% a principios del próximo año, mientras que el escenario más optimista estima un promedio del 2,6% para este año.