El peso mexicano cerró la jornada con una leve apreciación del 0.15%, ubicándose en 17.76 pesos por dólar. Este movimiento se produjo en un contexto donde los operadores están analizando la posibilidad de un alto al fuego en Irán, lo que podría influir en la estabilidad de los mercados financieros. Además, se espera la decisión de política monetaria del Banco de México (Banxico) para el día de mañana, lo que añade un componente de incertidumbre al tipo de cambio.

La cotización del dólar en ventanillas bancarias se encuentra en 18.20 pesos, lo que refleja una diferencia significativa respecto al tipo de cambio interbancario. Esta variación puede ser indicativa de la percepción del riesgo en el mercado local y de la demanda de dólares en el sector minorista. La apreciación del peso se da en un contexto de debilidad en los datos de crecimiento económico de México, que han sido motivo de preocupación para los analistas.

El índice dólar (DXY), que mide la fortaleza del billete verde frente a una cesta de seis monedas, reportó un incremento del 0.20%, alcanzando los 99.64 puntos. Esto sugiere que, a pesar de la apreciación del peso, el dólar sigue siendo fuerte a nivel global. En este sentido, el rendimiento de los bonos a 10 años en Estados Unidos se sitúa en 4.33%, mientras que en México se mantiene en 9.45%, lo que podría influir en las decisiones de inversión en el país.

Para los próximos días, se espera que el peso mexicano se mantenga en un rango de 17.65 a 17.85 pesos por dólar. La resistencia del peso podría verse afectada por los datos de crecimiento que se han presentado, mientras que un eventual acuerdo de alto al fuego en Irán podría ofrecer un soporte adicional. Si se concretan los detalles sobre el alto al fuego, el peso podría buscar perforar la barrera de los 17.60 pesos, lo que indicaría una mayor fortaleza de la moneda mexicana.

Es importante monitorear la decisión de política monetaria del Banxico, que se dará a conocer mañana. Un cambio en las tasas de interés podría tener un efecto directo sobre la cotización del peso y la percepción del riesgo en los mercados. Además, la evolución de la situación en Irán y su impacto en los precios del petróleo también son factores a considerar, dado que un aumento en los precios del crudo podría afectar la balanza comercial de México y, por ende, el tipo de cambio.