Stellantis, el grupo automotriz que agrupa a marcas como Peugeot y Citroën, ha decidido cerrar uno de los dos turnos de producción en su planta de El Palomar, Buenos Aires. Esta medida, que se comunicó al sindicato UOM la semana pasada, se enmarca dentro de un contexto de caída en la demanda tanto en el mercado argentino como en el brasileño, que es el principal destino de sus exportaciones. Además, la empresa implementará un plan de retiros voluntarios a partir de mayo para reducir su plantilla, que actualmente cuenta con aproximadamente 2.500 empleados.

La planta de El Palomar ha enfrentado múltiples paradas de producción en los últimos meses, acumulando tres interrupciones en solo cuatro meses. En marzo de 2026, la fábrica había detenido temporalmente su actividad, lo que refleja una tendencia preocupante en la industria automotriz argentina. Según datos de ADEFA, la producción de vehículos ha caído un 30,1% interanual en el primer bimestre de 2026, y las exportaciones también han disminuido en un 23,4%. Esta situación se agrava por la creciente competencia de modelos importados, que han aumentado su participación en el mercado argentino, desplazando a los vehículos de producción nacional.

El contexto actual es complejo: hasta 2023, el 70% de los vehículos vendidos en Argentina eran de origen nacional, pero esta relación se ha invertido, y ahora cerca del 70% del mercado se abastece con importaciones. Este cambio ha afectado directamente a Stellantis, que enfrenta desafíos significativos para mantener su competitividad. La empresa ha señalado que la readecuación de su operación es esencial para garantizar la sustentabilidad industrial, especialmente en un momento en que la planta de El Palomar es la única en Argentina que produce vehículos híbridos.

Para los inversores, la situación de Stellantis es un indicador del estado de la industria automotriz en Argentina. La caída en los patentamientos de Peugeot, que se redujeron un 31,7% en el primer bimestre de 2026 en comparación con el año anterior, sugiere que la marca está perdiendo terreno en un mercado cada vez más competitivo. Además, la posibilidad de que se traslade la producción a otras plantas, como la de Córdoba, o incluso a Brasil, genera incertidumbre sobre el futuro de la planta de El Palomar y sus empleados.

A futuro, será crucial observar cómo se desarrolla el plan de retiros voluntarios y si se implementan más recortes de producción. La empresa ha indicado que en abril se comunicarán más detalles sobre este plan, lo que podría influir en la percepción del mercado sobre la viabilidad de Stellantis en Argentina. La situación de la planta de El Palomar podría ser un termómetro del estado de la industria automotriz en la región, especialmente en un contexto donde la competencia internacional se intensifica y la demanda interna sigue siendo incierta.