- La NR-1 entrará en vigor el 26 de mayo de 2026, exigiendo a las empresas considerar riesgos psicossociales.
- Más de 546 mil casos de ausencias laborales por trastornos psicológicos se registraron en Brasil en 2025, un aumento del 15,6%.
- El 37,8% de los empleados brasileños enfrentan sufrimiento clínico, según un estudio de Vittude.
- Las estrategias de salud mental deben ser personalizadas según las características de cada equipo y región.
- La creación de 'socorristas de salud mental' puede facilitar la comunicación y el apoyo entre empleados.
- Las prácticas efectivas de salud mental pueden reducir costos de salud y mejorar la rentabilidad empresarial.
Las empresas brasileñas están en un proceso de adaptación a la nueva Norma Regulamentadora nº 1 (NR-1), que entrará en vigor el 26 de mayo de 2026. Esta normativa no solo establece directrices para la prevención de accidentes y enfermedades ocupacionales, sino que también exige a las compañías considerar los riesgos psicossociales que afectan a sus empleados. La creciente preocupación por la salud mental en el trabajo ha llevado a líderes de recursos humanos de empresas como Adidas, Zeiss y Sodexo a participar en el Vittude Summit 2026, donde discutieron estrategias para mejorar el bienestar de sus colaboradores.
Silene Rodrigues, directora de recursos humanos de Adidas, subrayó que el mapeo de riesgos psicossociales debe ser una responsabilidad compartida en toda la organización, no solo del departamento de recursos humanos. Esto refleja un cambio de mentalidad en las empresas, donde la salud mental se considera un componente crítico para el éxito operativo. Según datos del Instituto Nacional del Seguro Social (INSS), Brasil registró más de 546 mil casos de ausencias laborales por trastornos psicológicos en 2025, un aumento del 15,6% respecto al año anterior. Esta tendencia resalta la urgencia de abordar la salud mental en el ámbito laboral.
El estudio de Vittude indica que el 37,8% de los empleados brasileños experimentan sufrimiento clínico, lo que plantea un desafío significativo para las empresas. Rodrigues enfatiza que la alta dirección, incluidos los CEO, debe involucrarse activamente en la implementación de políticas de salud mental. Esto es crucial para crear un ambiente laboral donde los empleados se sientan seguros para abordar sus problemas de salud mental. La confianza es un elemento clave, y las empresas deben trabajar en la creación de espacios donde los colaboradores se sientan cómodos para hablar sobre sus dificultades.
Además, las estrategias de salud mental deben ser personalizadas según las características de cada equipo y región. Alessandra Peixoto, de Sodexo, destacó la importancia de adaptar la comunicación y las iniciativas a las necesidades específicas de los empleados. Esto incluye la formación de 'socorristas de salud mental' dentro de las empresas, quienes pueden ofrecer apoyo a sus compañeros de trabajo en lugar de depender exclusivamente del departamento de recursos humanos. Este enfoque puede facilitar la comunicación y hacer que los empleados se sientan más cómodos al discutir sus problemas.
A medida que se acerca la fecha de implementación de la NR-1, las empresas deben continuar desarrollando sus políticas de salud mental. Las acciones deben ser constantes y no limitarse a cumplir con las normativas. Las empresas que implementen prácticas efectivas de salud mental no solo mejorarán el bienestar de sus empleados, sino que también experimentarán beneficios económicos, como la reducción de costos de salud y la disminución del presenteísmo. La salud mental se está convirtiendo en un aspecto estratégico que puede influir en la rentabilidad y sostenibilidad de las empresas en el futuro.
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