El ministro de Economía, Luis Caputo, se encuentra en una encrucijada crítica con la próxima licitación de bonos del Tesoro, donde deberá decidir entre priorizar la lucha contra la inflación o reducir las tasas de interés. Este miércoles, el gobierno enfrenta un vencimiento de casi $8 billones, tras haber renovado completamente los $9,6 billones que vencían hace dos semanas. En esa ocasión, Caputo absorbió un excedente de $820.000 millones, lo que sorprendió al mercado, que sigue lidiando con la falta de liquidez y altas tasas activas que han incrementado el nivel de morosidad en el sistema bancario.

La economía argentina atraviesa un momento de caída en la demanda de pesos, lo que ha llevado al ministro a considerar la posibilidad de seguir absorbiendo liquidez por encima del monto de deuda que debe ser renovada. La inflación, que alcanzó un 2,9% en el IPC de febrero, ha superado las expectativas más pesimistas, y marzo suele ser un mes con precios estacionales elevados. Esto ha llevado al gobierno a preocuparse por no dejar pesos excedentes en el mercado, lo que podría agravar aún más la situación inflacionaria.