La herencia del fallecido magnate tecnológico Mike Lynch ha sido condenada a pagar a Hewlett-Packard (HP) aproximadamente £930 millones en daños por la adquisición de su empresa Autonomy en 2011. Esta decisión fue tomada por un juez del Tribunal Superior, quien determinó que HP tenía derecho a recibir compensación por las pérdidas sufridas tras la compra de la firma de software por £8.2 mil millones.

Lynch, quien falleció en un accidente marítimo en 2024, había sido acusado de inflar los ingresos de Autonomy, lo que llevó a HP a presentar una demanda por un monto inicial de $5 mil millones. Durante un juicio en 2019, se alegó que Lynch había cometido un fraude deliberado, lo que resultó en una de las mayores demandas civiles por fraude en el Reino Unido.

El juez Hildyard, al emitir su fallo, destacó que, aunque HP había tenido éxito en su reclamación de fraude, la cantidad que recibiría sería considerablemente menor a la solicitada. A pesar de esto, la decisión reafirma la percepción de que la adquisición de Autonomy fue problemática y que la empresa no presentó de manera precisa su situación financiera en el momento de la compra.

La familia de Lynch ha expresado su decepción por el fallo y ha indicado que planea apelar, argumentando que las reclamaciones de HP son exageradas y que la verdadera causa de los problemas de Autonomy se debió a las acciones de HP. Este caso resalta la importancia de la transparencia en las transacciones corporativas y podría tener repercusiones en el sector tecnológico y en la confianza de los inversores en futuras adquisiciones.