El American Petroleum Institute (API) ha reportado un incremento en los inventarios de petróleo crudo en Estados Unidos de 2.3 millones de barriles para la semana que finalizó el 20 de marzo. Este aumento se produce en un contexto donde los analistas esperaban una reducción de 1.3 millones de barriles, lo que indica una discrepancia significativa en las expectativas del mercado.

Además, la producción de petróleo en EE.UU. ha disminuido por cuarta semana consecutiva, cayendo en 10,000 barriles por día, lo que sitúa la producción promedio en 13.668 millones de barriles por día. Este nivel de producción es aún 95,000 barriles por día superior al del año anterior, lo que sugiere que, a pesar de la caída reciente, la producción sigue siendo robusta en comparación con el pasado.

Los precios del petróleo han mostrado volatilidad, con el crudo Brent cotizando en $103.70, un aumento del 3.79% en el día, mientras que el WTI se sitúa en $91.94, con un incremento del 4.32%. Esta fluctuación en los precios se ve influenciada por la situación geopolítica en el Medio Oriente, donde la producción de petróleo ha sido afectada por tensiones en países como Irak y Arabia Saudita.

Por otro lado, los inventarios de gasolina también han aumentado, sumando 500,000 barriles, lo que contrasta con la caída de 4.6 millones de barriles en la semana anterior. Este aumento podría ser un indicativo de una demanda más fuerte de lo esperado, lo que es relevante para los mercados de energía en la región y podría influir en los precios en el corto plazo.